¿Se pueden secar los vaqueros en el radiador si necesita unos pantalones secos urgentemente?
Se considera que no se deben secar los vaqueros en el radiador (ni con otros métodos de calor forzado). En la mayoría de los casos, no hay razón para dudar de la veracidad de esta afirmación, ya que la tela húmeda es muy sensible a la deformación, y la alta temperatura provoca dicha deformación. Sin embargo, en algunos casos, los vaqueros pueden soportar la prueba del calor.

Cuando los vaqueros no son todos iguales
Si hace 100 años todos los pantalones de este tipo se fabricaban con un solo tejido (loneta de cáñamo), hoy en día la industria dispone de una gran cantidad de materiales 'vaqueros'. Por ello, cuando se habla de cómo secar correctamente los vaqueros, es importante tener en cuenta la composición de la tela con la que están confeccionados.
- Algodón puro se encuentra cada vez con menos frecuencia. A pesar de su respeto por el medio ambiente, la ropa fabricada con 100% algodón tiene una serie de inconvenientes importantes (por ejemplo, se arruga fácilmente y se plancha mal, se desgasta rápidamente y no mantiene la forma). Después de secarlos en el radiador, los vaqueros de algodón encogen aproximadamente dos tallas. Naturalmente, no para siempre: basta con ponérselos y, al cabo de 10 o 15 minutos, volverán a su estado anterior. Mucho peor es que, bajo la influencia de las altas temperaturas, se destruye el adhesivo especial con el que se impregna la tela en la fábrica y las fibras comienzan a deshilacharse. Después de un secado de emergencia, no les pasará nada a los pantalones, pero si se hace esto con regularidad, después de la quinta o sexta vez, su aspecto dejará mucho que desear.
- Algodón con mezcla de poliéster se diferencia del tejido anterior por su practicidad y resistencia al desgaste. La cantidad de poliéster en la composición suele variar entre el 8% y el 20%. Si es menor, apenas afecta a las propiedades físico-mecánicas del tejido; si es mayor, las modifica de forma tan significativa que repercute negativamente en las cualidades higiénicas del material (incluyendo la higroscopicidad y la permeabilidad al aire). Los vaqueros con un alto contenido de poliéster se pueden secar con calor en el radiador o en la secadora si es necesario, aunque su vida útil se reducirá varias veces.
- Algodón con mezcla de elastano se utiliza generalmente para confeccionar modelos ajustados (como pitillos, slim y jeggins). Bajo la acción de altas temperaturas, el elastano se estira y pierde para siempre su capacidad de contraerse, por lo que el secado de emergencia terminará mal para los pantalones: en primer lugar, aumentarán considerablemente de tamaño y, en segundo lugar, aparecerán antiestéticas 'burbujas' en la zona de las rodillas. No hay forma de solucionarlo.
Los fabricantes responsables siempre colocan en la etiqueta cosida a los jeans información sobre los métodos de secado aceptables. Si aparece un pictograma con un cuadrado tachado que tiene un círculo en su interior, la prenda solo admite secado al aire libre. Si en el centro del círculo hay un punto, significa que los pantalones se pueden secar en la secadora a temperatura moderada; dos puntos indican que se permite usar un programa de alta temperatura (a estos jeans no les perjudica ni siquiera el secado sobre un radiador).
¿Cómo secar los jeans rápidamente?
El método más seguro, que no conlleva ninguna consecuencia negativa, es imitar el secado natural, pero de forma algo más acelerada. Para entender cómo llevar a cabo este proceso, hay que comprender cómo se seca la ropa tendida en cuerdas.
Para la mayoría será una sorpresa, pero la eliminación del agua de la tela no está relacionada con la alta temperatura del aire o de los objetos cercanos. La base del secado de la ropa es el principio físico de la evaporación, que a su vez está relacionado con el concepto de humedad.
El agua que han absorbido los jeans está compuesta por numerosas partículas pequeñas (moléculas) que se mueven de forma continua y caótica. Cuando algunas de ellas salen del interior del material hacia la superficie, se encuentran con que el entorno (es decir, el aire de la habitación o del exterior) está menos saturado de humedad que la tela.
En consecuencia, la distancia entre las moléculas de agua en el aire es menor y se desplazan con mucha más facilidad. Aquellas que estaban en la superficie de los jeans «se lanzan a navegar libremente», mezclándose con el aire, y su lugar lo ocupan otras nuevas, las que antes estaban en el interior de la tela, y el proceso se repite en sentido inverso. Este proceso se denomina evaporación y continúa hasta que el nivel de humedad del aire y de la prenda se iguala, o hasta que toda la humedad ha salido de la tela.
Dado que no solo los líquidos, sino también los sólidos pueden evaporarse, la ropa se puede secar incluso en heladas, cuando el agua contenida en el material se cristaliza y se convierte en hielo.
Se puede acelerar el proceso de evaporación de varias maneras:
- Aumentar la temperatura del entorno; por ejemplo, encender un calefactor.
- Reducir el nivel de humedad en la habitación. La forma más sencilla es abrir una ventana, pero este método no funciona en absoluto en días lluviosos ni en ciudades donde, debido a la proximidad del mar o del océano, el aire siempre es demasiado húmedo.
- Crear corrientes de aire activas; es decir, dirigir un ventilador hacia los jeans mojados o generar una corriente de aire en la habitación.
No está prohibido combinar varios métodos; por ejemplo, usar un secador de pelo (que, aunque de forma local, aumenta la temperatura del aire y, al mismo tiempo, favorece su movimiento rápido).
Cada persona decide por sí misma si merece la pena arriesgar los jeans cuando el secado en caliente está contraindicado. Pero, en cualquier caso, conviene recordar que existen muchos métodos alternativos, seguros y no menos efectivos.


