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¿Cómo lavar correctamente las prendas de lana?

Es bien sabido que la lana es un tejido delicado que necesita cuidados especiales. Las prendas de lana solo deben lavarse con agua fría; de lo contrario, se estropearán: se estirarán o encogerán. Además, es importante secarlas de una manera particular y utilizar productos de lavado especiales. Si se siguen todas las reglas, las prendas durarán mucho tiempo y lucirán como nuevas.

Suéteres de lana

Particularidades de los tejidos de lana

Conviene comenzar señalando que la lana es de diferentes tipos: cachemira, angora, merino, lana de oveja, mohair, etc. Cada tejido tiene sus propios requisitos de lavado y cuidado en general. Lo único que los une es su estructura natural. La lana, al igual que el cabello, está cubierta de escamas queratinizadas. Bajo la influencia del agua, las temperaturas y los productos químicos, estas escamas se abren y las fibras se vuelven especialmente vulnerables. Se compactan y se enganchan fácilmente entre sí, como ganchos. Como resultado, una prenda de lana puede deformarse gravemente y será imposible restaurarla.

La delicadeza de la lana depende de su variedad, del método de tejido, de la presencia de impurezas sintéticas y del corte de la prenda terminada. Para aumentar la resistencia al desgaste, a menudo las escamas de los hilos de lana se queman con ácido hipocloroso y luego se tratan con una composición especial (apresto). Esto hace que los tejidos de lana adquieran brillo y dejen de encogerse al lavarse, pero conservan plenamente sus propiedades de conservación del calor.

Lavado de una prenda de lana blanca

Cómo lavar la lana: 5 reglas generales

Como ya se ha dicho, la lana es diferente. Por lo tanto, para lavarla correctamente, es mejor guiarse por la información de la etiqueta de cada prenda. Algunas prendas no se pueden lavar en absoluto, y lo único que permite el fabricante es la limpieza en seco (por supuesto, no en casa).

Si por alguna razón la prenda de lana no tiene etiqueta con recomendaciones de lavado, se deben seguir las reglas generales:

  1. La lana se remoja como máximo durante media hora.
  2. Para el lavado se utiliza agua tibia.
  3. Los productos de lavado deben ser líquidos (los en polvo deben disolverse previamente).
  4. Se realizan varios aclarados con abundante agua tibia.
  5. Las prendas de lana solo se escurren ligeramente sin retorcerlas o se deja escurrir el agua.

¿A qué temperatura se debe lavar la lana?

En agua caliente, la lana pierde su resistencia y se descompone lentamente en fibras. Por lo tanto, las prendas de lana deben lavarse a una temperatura de 30-38 grados. Esto es suficiente para que las manchas ligeras se ablanden y se desprendan con facilidad. Si el lavado es solo para refrescar, se puede usar agua fría o a temperatura ambiente directamente.

La lana no teme al agua fría, a menos que permanezca en ella mucho tiempo. Por ejemplo, tras estar sumergida 20 veces durante 24 horas, comienza una hidrólisis leve (descomposición). Pero en general, las bajas temperaturas solo pueden dañar si hay cambios bruscos. Por ejemplo, si se lava un suéter de lana en agua caliente y se enjuaga en agua fría, la prenda encogerá.

Adición de detergente líquido al tambor

¿Con qué lavar las prendas de lana?

Los detergentes en polvo comunes son dañinos para la lana. Contienen mucha álcali, que puede disolver la fibra natural por completo. Si se deja una prenda de lana en una solución de sosa cáustica al 5%, no quedará rastro. Esto se debe a que la lana es de origen animal y está compuesta en un 75-85% por queratina. El álcali está diseñado para disolver las manchas de proteínas, por lo que daña las fibras animales. Sin embargo, la tela de lana es resistente a los ácidos.

En la industria, para eliminar impurezas vegetales (cardos, etc.) de la lana, se lava en una solución de ácido sulfúrico al 5%. Y para limpiar tejidos naturales de algodón, lino y otras plantas de impurezas proteicas, se usa una solución de sosa cáustica al 5%.

Para el lavado de prendas de lana en casa, existe una línea separada de detergentes. Tienen las siguientes indicaciones:

  • «libre de fosfatos»
  • «para prendas delicadas»
  • «para prendas de lana y seda».

Existen geles y polvos especiales de las marcas Perwoll, Royal Powder, Laska, Sonett, Frosch y otras. En cuanto a los remedios caseros para lavar lana, las amas de casa experimentadas recomiendan usar:

  • champú para el cabello;
  • jabón líquido con la adición de 1 cucharada de bórax (por cada 5-7 kg de prendas de lana);
  • jabón de lavar rallado;
  • polvo de mostaza (30 g por 2 L de agua).

Para que la lana no pique ni se apelmace, se recomienda usar además suavizante y enjuague durante el lavado. El producto comercial se puede reemplazar con una mezcla casera. Para ello, se mezcla acondicionador para el cabello, vinagre y agua en una proporción de 2:3:6. Para 5 L de agua, aproximadamente 120 mL. Receta alternativa: para 5 L de agua, tomar 5 cucharadas de vinagre y 1 cucharada de glicerina.

Lavado a máquina de un suéter de lana

Frecuencia de lavado

La lana no tolera bien el agua ni los productos químicos, por lo que es recomendable lavar las prendas de lana con la menor frecuencia posible. Si la prenda no está muy sucia, se recomienda usar métodos de limpieza alternativos:

  • El mal olor se elimina fácilmente de la lana aireándola durante 24-48 horas.
  • Las manchas de comida, bebidas y lápiz labial se quitan con un paño húmedo o una solución de alcohol.
  • Las zonas grasientas se limpian con amoníaco y un cepillo suave.
  • Las manchas de aceite y las marcas de pintura se eliminan con trementina o gasolina.
  • Para eliminar café, té o leche de la lana, puede usar glicerina ligeramente calentada al baño María.

Lavamos la lana a mano

Lavado de lana a mano: instrucciones paso a paso

Lavar las prendas de lana a mano es la opción óptima. Requiere más tiempo y esfuerzo, pero elimina el riesgo de dañar la prenda. Todo lo que necesita es seguir estas sencillas instrucciones:

  1. Abroche la prenda con todos los botones (cremallera) y déle la vuelta.
  2. Vierta agua tibia en un recipiente grande y controle la temperatura (30-35 grados).
  3. Añada al agua el detergente según las instrucciones del paquete y mezcle bien hasta que aparezca espuma.
  4. Sumerja la prenda de lana y déjela en el recipiente durante 5-30 minutos.
  5. Frote las zonas sucias con movimientos suaves (puede usar un cepillo suave).
  6. Enjuague la prenda en abundante agua tibia, escurriéndola al menos 3 veces.

Si la etiqueta de la prenda se ha cortado y no está seguro de que sea de lana, puede comprobarlo de la siguiente manera. Por el revés, busque el extremo suelto del hilo de lana con el que está ribeteado el borde de la prenda (necesitará muy poco, 3-4 mm). Luego, córtelo con cuidado sin dañar la integridad de la prenda y quémelo con un encendedor. El olor a pluma quemada indicará que el hilo es de lana. Si es 100% natural, se quemará por completo y se convertirá en ceniza negra; si tiene una mezcla de sintéticos, dejará una cabeza dura y carbonizada.

Selección de la temperatura de lavado

Instrucciones para el lavado de prendas de lana en lavadora

El lavado automático es aceptable si la prenda contiene algún porcentaje de sintéticos o ha sido tratada con una composición especial. Debe buscar la información correspondiente en la etiqueta. Si el fabricante lo permite, puede proceder sin problemas.

¿Cómo lavar prendas de lana en la lavadora?

  1. Prepare las prendas para el lavado: revíselas para detectar posibles daños, abrochelas y déles la vuelta.
  2. Vierta el detergente en el compartimento correspondiente y el suavizante en el compartimento pequeño con el símbolo de estrella (flor).
  3. Seleccione el programa 'Lana'.
  4. Espere a que termine el lavado.

Si la lavadora no tiene un programa especial, puede usar 'Lavado a mano', 'Lavado delicado' o ajustar manualmente los parámetros adecuados:

  • temperatura: 30 grados;
  • tiempo de lavado – 30 minutos;
  • eliminar el centrifugado;
  • agregar un enjuague adicional.

Secado de prendas de lana

¿Cómo secar las prendas de lana?

El secado de las prendas de lana es un proceso tan importante como el lavado. Para evitar que se deformen, no deben colgarse con pinzas ni en cuerdas. La lana solo se seca en horizontal (excepto abrigos y chaquetas). ¿Cómo hacerlo correctamente?

  1. Coloque la prenda mojada horizontalmente sobre una toalla de felpa, estírela y deje que la humedad escurra. Un jersey de lana, una manta u otra prenda de forma simple (excepto una boina) se puede cubrir con una segunda toalla, enrollar en forma de cilindro y escurrir suavemente.
  2. Si tiene un armario secador en casa, ajuste la temperatura a 100–105°.
  3. Si no dispone de secadora, extienda las prendas en una habitación bien ventilada sobre un tejido que absorba la humedad (como una toalla o una sábana). Asegúrese de que queden bien extendidas, con las costuras alineadas.
  4. Tenga paciencia. La lana necesita aproximadamente un día para secarse. Debe cambiar periódicamente el tejido que hay debajo y dar la vuelta a la prenda.

Las prendas de lana se secarán más rápido si en la habitación funciona un aire acondicionado o un calefactor. No debe dirigirlos ni acercarlos a la prenda; basta con que el aire se vuelva cálido y seco.

Encojimiento de la ropa de lana

Encojimiento de la lana

Todas las recomendaciones anteriores ayudan a mantener el aspecto original de la prenda. Pero a veces es necesario lavar una prenda —por ejemplo, un jersey de lana— para que encoja. Para ello, se aplica la siguiente técnica:

  1. Sumerja el jersey en agua jabonosa calentada a 50-60 grados durante 10 minutos.
  2. Lávelo como de costumbre.
  3. Enjuáguelo con agua fría (15-20 grados).

Es importante no provocar cambios bruscos de temperatura, de lo contrario el encogimiento superará todas las expectativas. Un jersey de lana puede reducirse 3-4 tallas y pasar de ser demasiado grande a pequeño. Además, debe recordar tener cuidado al escurrir y secar. En agua caliente, la fibra se esponja y se deforma con especial facilidad.

Las prendas de lana requieren un cuidado esmerado y un gasto de energía adicional en el lavado. Pero a cambio, conservan de forma fiable el calor corporal de su dueño y tienen un aspecto elegante. Por lo tanto, vale la pena esforzarse por recordar las sencillas reglas para el cuidado de la lana. No es difícil: ¡solo hay 5 puntos clave!

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