Riego automático para plantas de interior hecho por uno mismo: lo comprobé, yéndome de vacaciones al mar por 2 semanas
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Para muchos aficionados a cultivar flores en macetas en sus alféizares, la temporada de vacaciones se convierte en un verdadero dolor de cabeza, ya que necesitan encontrar a alguien que cuide de las plantas durante su descanso. Hoy en día, este problema se soluciona instalando un sistema especial que humedece el suelo de forma automática, protegiendo así la tierra de la sequedad y la flor de la muerte. La mayoría intenta organizar el riego automático para plantas de interior con sus propias manos.
Qué es un sistema de riego automático y cómo funciona
Por riego automático se entiende un sistema que permite humedecer el suelo de una maceta de forma automática, sin la participación directa ni el control constante de una persona.

Este método se considera eficaz; realmente contribuye al riego continuo del suelo, evitando que se seque, pero solo durante un período breve de tiempo. Después, es necesario reponer el líquido de riego y, en algunos casos, el sistema necesita limpieza.
Si se planea un viaje de negocios prolongado, lo mejor es conectar el sistema de riego automático directamente al alcantarillado para garantizar un acceso constante de la planta al agua.
La ventaja del riego automático es que suministra al suelo la cantidad de agua necesaria, por lo que evita tanto el exceso de humedad como la sequedad. Todo esto se logra porque se establecen de antemano los parámetros que necesita cada flor en particular.
El sistema posee cualidades positivas, entre las cuales se pueden destacar:
- se brinda la posibilidad de un consumo racional del agua, ya que el sistema determina por sí mismo el volumen de líquido y la necesidad de suministrarlo a la planta;
- comodidad: el cuidado de las plantas de interior se reduce al mínimo, pues no es necesario controlar la profundidad de la sequedad del suelo de cada flor, de eso se encarga el riego automático;
- la estructura del suelo en la maceta mejora notablemente, esto se logra gracias a una humidificación óptima: la tierra toma la cantidad que necesita, mientras que una persona, por lo general, riega a ojo;
- facilidad de instalación; cualquier persona puede organizar el sistema, y su mantenimiento durante su uso es sencillo.
Otra ventaja indiscutible del sistema de riego automático es que se puede montar fácilmente por uno mismo. Para ello, ni siquiera es necesario comprar material, ya que la mayoría de los dispositivos de riego se fabrican con medios improvisados.
7 tipos de riego automático para plantas de interior
Para crear un riego automático para plantas de interior, no es necesario adquirir equipos costosos. Es perfectamente posible organizar los sistemas por sí mismo si se conoce su principio de funcionamiento. Vale la pena familiarizarse con los métodos principales.
Con uso de mecha
Para organizar otro tipo de riego automatizado, se puede utilizar una cuerda común hecha de fibras sintéticas. El material tiene la capacidad de absorber y transportar líquido rápidamente, haciéndolo a lo largo de toda su longitud.
El esquema de fabricación del sistema de mecha es el siguiente:
- la cuerda común actuará como mecha;
- uno de sus extremos debe colocarse en un recipiente lleno de agua;
- el otro extremo debe llevarse a la maceta con la planta de interior;
- la mecha, de esta manera, absorbe el líquido del recipiente y lo transporta hacia la planta floreciente.
La mecha se puede enterrar directamente en la tierra o pasar la cuerda y fijarla en el orificio de drenaje. Por cierto, si el tamaño del recipiente lo permite, se pueden hacer varias mechas y humedecer todas las plantas, pero entonces deben colocarse cerca de la fuente de humedad.
La principal ventaja de este método de riego automático es la posibilidad de regular el volumen de agua suministrado a la maceta. Al elevar la maceta a cierta altura, el líquido llegará más lentamente; si, por el contrario, el recipiente está más alto que la maceta, la velocidad de riego disminuirá.
Hidrogel
Para los amantes de las construcciones modernas y los métodos de alta tecnología, vale la pena prestar atención al hidrogel o los gránulos de arcilla. Esta opción de riego automático también es adecuada para quienes no quieren llenar su habitación con botellas que sobresalen, recipientes extraños y otros objetos que estropean el interior.
Con la ayuda del hidrogel, que se puede reemplazar con arcilla granulada, se puede organizar un riego automático eficaz. Las bolitas absorbentes se pueden adquirir en la tienda de jardinería más cercana. El material utilizado para fabricar los gránulos tiene la capacidad de absorber agua instantáneamente y luego liberarla gradualmente al suelo a medida que se seca.
Al organizar un sistema de riego automático, es importante tener en cuenta que el hidrogel y la arcilla se hinchan considerablemente después de absorber el líquido, aumentando así de tamaño.
Se puede hacer el riego automático siguiendo las instrucciones:
- para empezar, es necesario elegir una maceta de tamaño adecuado para la planta de interior; debe ser ancha y espaciosa;
- el fondo del recipiente se cubre completamente con bolitas de hidrogel, y sobre esta capa se coloca el sustrato nutritivo en el que se planta la flor;
- todo el espacio libre también es conveniente rellenarlo con material absorbente de humedad.
El principio de funcionamiento de este sistema consiste en añadir líquido periódicamente, mientras que los gránulos proporcionarán al suelo el volumen de agua necesario de forma autónoma. De este modo, el sustrato siempre se mantendrá húmedo, lo que evitará que las plantas se sequen durante la ausencia de los propietarios.
Una condición importante es cubrir el suelo con una lámina de polietileno para evitar que la humedad se evapore rápidamente. El material absorbente, como la arcilla y el hidrogel, es reutilizable, por lo que no es necesario reemplazarlo después de cada ciclo de riego y secado. El sistema de riego automático durará muchos años.
Si, por el contrario, se necesita organizar el sistema rápidamente y aún no ha llegado el momento de trasplantar la planta, otro método es adecuado. Las bolitas se sumergen en agua durante varias horas y luego se esparcen sobre la superficie del suelo. Para mayor seguridad, los gránulos hidratados se cubren con una capa húmeda de musgo.
Gotero médico
Otra forma eficaz y económica de organizar fácilmente el riego automático de las plantas de interior.
Para el sistema, se necesitará un gotero médico:
- para ensamblar la estructura, es necesario disponer de un tubo del sistema, en uno de cuyos extremos se fija un peso (esto se hace para que no flote);
- el otro extremo se coloca exactamente junto a las raíces, sobre la superficie del sustrato;
- en un recipiente de tamaño adecuado se vierte agua de riego, y el depósito se coloca en un lugar elevado, por encima de la maceta que necesita humedad;
- en el agua se introduce el extremo del tubo con el peso, que debe hundirse hasta el fondo del recipiente.
Ahora solo queda abrir el sistema de riego automático para que el agua comience a humedecer el suelo. La ventaja de este método es la posibilidad de regular la velocidad a la que el líquido llegará al sistema radicular.
Es necesario tener en cuenta las necesidades de las plantas de interior, ya que algunas especies requieren un riego diario, mientras que para otras es suficiente regarlas cada 15-20 días, y se sentirán perfectamente cómodas en esas condiciones. El sistema de riego automático se selecciona individualmente para cada tipo de planta.
Con frascos
Otro método efectivo para instalar un sistema de riego automático casero para plantas de interior implica el uso de frascos de plástico con un pico largo en el cuello. Estos productos se fabrican en diferentes tamaños, formas y colores.
Con ellos, no solo se puede garantizar un riego regular a la planta, sino también crear un diseño original en la habitación; los frascos de colores se verán maravillosos sobre el fondo de una planta en flor.
El principio de funcionamiento de este sistema de riego automático es sencillo:
- los frascos se llenan de líquido, que posteriormente irrigará las flores;
- el pico se introduce ligeramente en el sustrato;
- La tierra húmeda bloquea el drenaje del líquido, pero cuando el sustrato se seca, comienza a actuar el oxígeno, que penetra gradualmente dentro del bulbo y desplaza el agua. Esta comienza a humedecer el suelo junto con el sistema radicular.
Este método tiene un pequeño inconveniente: los bulbos esféricos no tienen la capacidad de dosificar el líquido que llega al sustrato nutritivo de la maceta. Esto a menudo provoca el encharcamiento de la planta, lo que afecta negativamente al cultivo, su crecimiento y floración. Por lo tanto, esta opción debe utilizarse en plantas amantes de la humedad que requieren riegos frecuentes.
Esteras capilares
Una de las ideas más populares para organizar el riego automático de las flores de interior es el uso de una estera capilar. Se trata de un producto tecnológico moderno que ayuda a humedecer el suelo de las macetas sin la intervención directa del ser humano.
La estera capilar es una especie de alfombrilla fabricada con un material de alta capacidad higroscópica. Las esteras tienen excelentes propiedades de absorción y también son capaces de liberar la humedad gradualmente.
El sistema se organiza de la siguiente manera:
- en primer lugar, es necesario disponer de dos bandejas de diferente tamaño;
- en la más grande se vierte el líquido destinado al riego, y dentro se coloca la bandeja más pequeña, cuyo fondo debe ser perforado (tener pequeños agujeros);
- sobre esta se extiende la alfombrilla capilar, y sobre ella se coloca la maceta con la planta que necesita riego.
Existe otra variante para configurar el sistema, que por su principio de funcionamiento es similar al riego automático por mecha. Para ello, la estera se extiende sobre una superficie plana, que puede ser un alféizar, una mesita de noche o una mesa. Sobre la alfombrilla se colocan las macetas. Una condición importante es que las macetas tengan una buena capa de drenaje; de lo contrario, el exceso de humedad será inevitable.
Solo queda sumergir el extremo de la alfombrilla en el depósito de líquido; el material absorberá gradualmente la humedad y la transportará hasta el sistema radicular de las plantas.
Ambas opciones son efectivas y fiables; lo principal es controlar el nivel de agua en el recipiente, así las flores siempre se regarán a tiempo y no se producirá un secado repentino de la tierra.
Método por goteo
Esta opción se considera una de las más sencillas; para fabricar el sistema de riego automático se utiliza una botella de plástico común.
Se debe actuar de la siguiente manera:
- se lava bien la botella, que debe estar equipada con un tapón;
- con un cuchillo afilado se corta el fondo, obteniendo así un embudo en el que se vierte cómodamente el líquido destinado al futuro riego;
- usando un punzón o una aguja de tejer calentada al fuego, se hace un agujero en el tapón, cuyo diámetro debe variar entre 3 y 4 mm;
- en el cuello de la botella se fija una redecilla, que se puede sustituir por una gasa; esta sirve como un filtro que evita obstrucciones y debe fijarse firmemente con cinta adhesiva u otro material adecuado;
- se enrosca el tapón.
La instalación del riego automático se realiza de dos maneras. La primera consiste en colocar la botella con el cuello hacia abajo directamente en la tierra. La segunda forma es colgarla sobre el suelo.
Macetero con riego automático
Las macetas con riego automático se consideran muy prácticas. Ayudan en lo siguiente:
- mantendrán un microclima óptimo en el interior;
- ayudarán a cultivar las especies más exigentes;
- cuidarán de las flores incluso en ausencia prolongada del dueño;
- compensarán las consecuencias negativas de diversos errores.
Las macetas se fabrican en diferentes formas y tamaños. A menudo se prefiere el plástico, resistente a los efectos negativos del medio ambiente. También pueden ser de tipo de mesa o colgantes.
El principio de funcionamiento es bastante simple: en el interior se instala un sistema de riego subterráneo capilar. Son dos o más recipientes que se comunican entre sí. Uno está destinado a la planta, el otro al líquido de riego.
La humidificación se realiza capilarmente, el líquido llega al sustrato de forma gradual y uniforme, a medida que se seca.
Para fabricar usted mismo un sistema de riego automático, es necesario:
- colocar una capa de drenaje en el fondo de la maceta principal, encima el sustrato, y plantar la planta;
- el segundo recipiente (inferior) se llena de agua, debe ser un poco más grande que el primero.
De esta manera, el agua humedece la tierra y nutre el sistema radicular a través de los agujeros de drenaje. Pero esta opción es adecuada para flores adultas con raíces bien desarrolladas; en las plantas jóvenes, las raíces son cortas y simplemente no alcanzan la profundidad de la capa de drenaje con el líquido.
Verificación del sistema de riego automático
Antes de viajar o irse de viaje de negocios, es necesario comprobar el funcionamiento del riego automático y la reacción de las plantas de interior a la humidificación.
Hay varias recomendaciones al respecto:
- el riego automático se ajusta individualmente para cada planta; las flores amantes de la humedad consumen más agua, por lo que los recipientes pequeños no serán suficientes, mientras que las suculentas, por el contrario, no necesitan riego frecuente;
- si el líquido se suministra desde abajo, debe llegar hasta el sistema radicular; las flores cuyas raíces están poco profundas pueden permanecer secas; se puede comprobar el nivel con un simple palillo;
- es importante cronometrar el consumo de agua, así se podrá preparar de antemano el volumen de líquido necesario para todo el período de ausencia.
Estos sencillos consejos ayudarán a evitar que el sustrato se seque en las macetas, por lo que se podrá salvar la vida de las flores de interior.
Preparación de las plantas de interior
La vegetación doméstica puede sobrevivir cómodamente sin humidificación del sustrato durante un período de 7 a 20 días. Esto se aplica especialmente a las suculentas (plantas que pueden pasar largos períodos sin agua), orquídeas y otras especies.
A pesar de las características de la flor de interior, necesita una cierta preparación para el riego automático.
Hay varias recomendaciones al respecto:
- En primer lugar, es necesario eliminar todas las flores de la planta y los capullos que se estén formando. Si se prevé una ausencia prolongada, se debe retirar una quinta parte de todas las hojas, lo que reduce la superficie de evaporación.
- Es importante cambiar la ubicación de las macetas si están en los alféizares. El lugar ideal será el interior de la habitación; es mejor correr las cortinas para que no entren los rayos directos del sol.
- Todos los recipientes con plantas de interior que haya en la vivienda deben colocarse cerca unos de otros. Así se conseguirá crear un microclima óptimo para las plantas con la humedad adecuada. El musgo humedecido el día de la partida proporcionará cierto confort. La arcilla expandida y los recipientes con agua cumplirán la misma función.
- Está terminantemente prohibido aplicar fertilizantes la víspera del día en que deba ausentarse. Lo mejor es abonar con antelación, al menos dos semanas antes.
- Los cultivos de interior especialmente delicados y caprichosos deben prepararse de una manera determinada: se les cubre la tierra con un plástico, fijándolo a la maceta con una goma o una cuerda.
- Los mejores recipientes para las plantas son los de barro y cerámica. En estas macetas, las flores soportarán más fácil y cómodamente la falta de riego y de líquido.
Unas horas antes de tener que ausentarse, se humedece el sustrato de todas las macetas. El riego se realiza aumentando la cantidad de agua suministrada exactamente en un tercio; no debe preocuparse por un posible exceso de humedad, ya que una sola vez no causará problemas.
Las medidas preparatorias están destinadas principalmente a inducir a las plantas a una especie de animación suspendida. Este estado ralentiza los procesos vitales de las flores de interior y, por tanto, reduce la necesidad de humedecer el sustrato de la maceta.
Como puede ver, no hay nada complicado en organizar un sistema de riego automático por su cuenta. Basta con preparar el material necesario y encontrar las instrucciones para montar el sistema que prefiera. Estos dispositivos son cómodos de usar, incluso si no necesita ausentarse.
Proporcionan a la planta la cantidad de humedad que necesita esa especie en particular. Así se reduce el riesgo de un posible exceso de humedad, peligroso para el sistema radicular, o de un secado accidental.








