¿Se puede aspirar el suelo antes de fregarlo o en lugar de hacerlo?

Muchas amas de casa se preguntan qué es mejor hacer primero: ¿aspirar o fregar el suelo? ¿O acaso se puede prescindir por completo de la aspiradora? Para que la limpieza no ocupe todo el tiempo libre, no está de más conocer algunos secretos que utilizan los profesionales de los servicios de limpieza.

Limpieza con aspiradora

¿Cómo es correcto: primero aspirar o fregar?

La respuesta a esta pregunta es extremadamente sencilla. Si dispone de una aspiradora, antes de fregar el suelo, es mejor limpiarlo con este útil aparato: recoger el polvo y los residuos pequeños, pasar por los rodapiés, debajo del sofá, la cama y las mesitas. Esto facilitará al máximo la limpieza húmeda, ya que la mayor parte de la suciedad se trasladará al depósito de la aspiradora.

También se puede prescindir por completo de la aspiradora. En ese caso, solo habrá que cambiar el agua con más frecuencia, ya que debido al polvo disuelto en ella, a los pocos metros se volverá sucia. Aspirar después de fregar los suelos también es posible: si sobre el linóleo limpio y recién secado se derrama algo accidentalmente, ¿por qué no aspirarlo? Además, las aspiradoras modernas están equipadas con un filtro HEPA que captura las partículas de polvo más pequeñas a la salida y no ensucia en absoluto el suelo limpio.

Fregar el suelo de la cocina

Reglas generales para la limpieza de superficies de suelo

Muchas de las siguientes reglas parecen completamente obvias, pero son precisamente las que permitirán realizar la limpieza de la mejor y más rápida manera, que es, al fin y al cabo, lo que busca toda ama de casa.

  1. Antes de fregar el suelo, primero hay que despejar al máximo su superficie: recoger los objetos pequeños y artículos de decoración, guardar el calzado en el armario, colocar las sillas sobre la mesa o sacarlas de la habitación, y retirar las alfombras y moquetas.
  2. Con la ayuda de la aspiradora, aspire el polvo del suelo y los rodapiés, revisando los rincones más inaccesibles. Si no tiene aspiradora, puede pasar un cepillo o una escoba, pero antes de empezar, debe recoger obligatoriamente la basura y el polvo.
  3. Para fregar el suelo, es mejor usar productos de limpieza específicos, adecuados para el tipo de revestimiento del suelo. Con estos productos se puede lograr una limpieza y un brillo especiales y, al mismo tiempo, proteger el revestimiento de posibles daños.
  4. Lo correcto es empezar a fregar el suelo desde la esquina más alejada, avanzando hacia la salida. El trabajo se realiza con una fregona o a mano. Tenga en cuenta que para las mujeres embarazadas solo es adecuado el primer método.
  5. No conviene pisar las tablas mojadas para no dejar huellas, que sin duda aparecerán después del secado.
  6. El agua debe cambiarse con la mayor frecuencia posible para no extender la suciedad ni trasladar bacterias de una habitación a otra.

Hombre con fregona y aspiradora

Limpieza según el tipo de revestimiento

Cada revestimiento para el suelo, y hoy en día hay muchos, tiene sus puntos débiles. Por esta razón, las reglas para limpiar el linóleo difieren de las de lavar el laminado o el parqué. Los detergentes también se eligen específicamente para cada tipo de revestimiento.

  • Madera. Los suelos de madera en una casa o apartamento suelen estar pintados o barnizados. Se pueden lavar estas superficies de la forma habitual, disolviendo jabón líquido o un producto especial, como Pronto, en agua. Al finalizar, es necesario eliminar los restos de jabón con agua limpia.
  • Parqué. Antes de lavar el parqué, es imprescindible aspirarlo. Esto permite eliminar el polvo de las juntas entre las tablas y recoger la suciedad y la arena que podrían dañar la superficie barnizada. El parqué no tolera la humedad, por lo que debe limpiarse con un paño ligeramente húmedo, disolviendo en agua un detergente como Pallmann Clean o Pallmann Finish Care.
  • Linóleo. Este práctico revestimiento para el suelo teme a las sustancias abrasivas y a los daños químicos. Antes de la limpieza en húmedo, el linóleo debe aspirarse para recoger la suciedad fina, los granos de arena y las piedrecitas que podrían estropear la superficie. Además, tras esta limpieza previa, no aparecerán manchas de suciedad al lavar el linóleo. Como detergente se utilizan productos industriales especiales: Mr. Proper, Mr. Muscle, Glorix y otros.
  • Laminado. Para limpiar el suelo laminado, primero se utiliza la aspiradora y luego se lava el suelo con un paño bien escurrido, humedecido en un detergente especial: Unicum, Ludwik, «Cenicienta» y otros.

Cada persona decide por sí misma cuándo es mejor aspirar los suelos, si antes o después de lavarlos, y si es necesario hacerlo. Sin embargo, los profesionales de las empresas de limpieza recomiendan realizar una limpieza previa del revestimiento del suelo con una escoba o aspiradora, y solo después proceder a la limpieza en húmedo. Para quienes desean combinar estas dos acciones, la solución es una: comprar una aspiradora lavadora.

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  1. Verónica

    ¿Para quién es este artículo? ¿Marcianos? ¿Dónde hay que vivir para llegar a ser «ama de casa joven» y no haber visto nunca cómo se hace la limpieza? ¿Eh?

  2. Bárbara

    A mí me parece un buen artículo. En el piso de mis padres había moqueta por todas partes. Por eso, cuando me mudé a mi nuevo piso, donde todo era laminado, tuve preguntas. Cómo lavarlo, si hay que aspirarlo y en qué orden.

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