Acabado de paredes en el baño con linóleo en lugar de azulejos
Hoy en día, el linóleo para paredes en el baño no se utiliza con frecuencia. Los materiales para el acabado de las paredes del baño deben destacarse por su buena resistencia a la humedad, facilidad de mantenimiento, durabilidad y un aspecto atractivo. Uno de los materiales más comunes que cumple con estas características es la cerámica.

Sin embargo, no hace mucho tiempo apareció en el mercado de la construcción un nuevo tipo de linóleo: el linóleo para paredes. Por sus características, no es inferior a la cerámica, y muchos ya han podido apreciar esta opción de acabado.
Ventajas y desventajas del uso de linóleo en el baño
El principal competidor del linóleo, la cerámica, tiene una serie de desventajas:
- Tendencia a la formación de moho en las juntas, que es difícil de limpiar y estropea el aspecto de la estancia.
- Alto coste de los trabajos de instalación del material.
- Proceso de instalación laborioso que requiere suficiente experiencia y la disponibilidad de herramientas especiales.
Al revestir las paredes del baño con linóleo, no surgen los problemas mencionados: el material cubre la superficie con una lámina continua, y las juntas entre las láminas se sellan con un sellador que protege de forma fiable contra el moho y la humedad. El proceso de revestimiento de las paredes con linóleo no requiere mucho esfuerzo ni tiempo, por lo que incluso una mujer puede realizar esta reparación.
El material en cuestión tiene otras ventajas:
- Aspecto presentable.
- Higiene, posibilidad de utilizar cualquier producto de limpieza doméstico durante el mantenimiento, incluidos los polvos abrasivos.
- Total impermeabilidad al agua.
- Resistencia a la deformación ante cambios de temperatura y alta humedad.
Entre las desventajas del linóleo utilizado como material de acabado para paredes se incluyen:
- Alto coste: en promedio, 1 m² de este linóleo cuesta entre 5 y 8 €.
- Poca variedad: a diferencia de los países occidentales, aquí el linóleo para paredes aún no está muy extendido. Por ello, pueden surgir ciertas dificultades al elegir el color o el patrón deseado.
Qué tipo de linóleo elegir para las paredes
Al elegir linóleo para paredes, es necesario entender en qué se diferencia del linóleo para suelos. La estructura del material destinado al acabado de paredes es más densa y elástica, no tiene una base porosa y tiene un grosor de 1 a 1,5 mm.
El pequeño grosor permite reducir significativamente el peso del acabado, y gracias a la mayor elasticidad se pueden evitar la formación de pliegues y simplificar el proceso de revestimiento de estructuras de cualquier configuración.
La mayor resistencia del material evita la aparición de arañazos y daños mecánicos incluso con un golpe fuerte.
Por lo tanto, al comprar linóleo de pared, se recomienda optar por materiales con una estructura más elástica y densa.
En cuanto al color y la textura, para el baño es mejor usar linóleo liso o rugoso que imite el mármol, los azulejos o la madera.
Qué se necesita para el trabajo
Ante todo, es necesario hacer cálculos y determinar cuánto material se requerirá para el revestimiento del baño según sus dimensiones.
El linóleo de pared se vende en rollos. El ancho de las láminas suele ser de 200 mm y el largo de 30 m. Con una altura de habitación de 3 m, un rollo de este tipo alcanza para 10 tiras, con las que se puede cubrir un espacio de 4:5 m de ancho. Sin embargo, al hacer los cálculos, se debe considerar la ubicación del patrón, ya que a menudo quedan muchos residuos al ajustarlo.
Antes de comenzar, será necesario preparar los siguientes materiales y herramientas:
- Cinta métrica.
- Lápiz.
- Espátula dentada.
- Adhesivo.
- Cuchillo para cortar linóleo.
- Soldadura.
- Rodillo de goma o espátula de plástico para alisar el linóleo.
- Perfiles de aluminio.
- Sellador.
Cómo realizar el revestimiento correctamente
Primero, será necesario preparar las paredes: limpiarlas del revestimiento anterior y de las partes salientes del yeso. Luego, se nivela la superficie con mortero de cemento o masilla, y se aplica una imprimación. Se debe prestar especial atención a las esquinas. Si las paredes del baño están muy torcidas, se pueden usar placas de yeso laminado fijadas a perfiles para nivelarlas.
Después, se procede al pegado. El proceso se realiza en el siguiente orden:
- Usando la cinta métrica y un lápiz, se marca la pared.
- Luego, se corta el material de revestimiento según las medidas tomadas.
- Con una espátula dentada, se aplica adhesivo a la superficie de la pared y de inmediato se coloca el trozo de linóleo preparado.
- Después, se presiona firmemente la superficie del revestimiento contra la pared, alisándola con un rodillo o una espátula de plástico. Se debe alisar desde el centro hacia los bordes: esto ayudará a expulsar el aire y garantizar la adhesión más firme posible. Se presionan con especial cuidado los bordes de las láminas en las juntas. Si es necesario, se doblan y se tratan adicionalmente con adhesivo.
- Para una fijación más segura, en las esquinas interiores de la habitación se coloca una fina tira de sellador, se aplica un perfil de aluminio y se fija con tornillos autorroscantes. El exceso de sellador que sobresalga se retira de inmediato.
- Las juntas entre las láminas se sellan con un cordón de soldadura o adhesivo.
En el baño donde se realizó la renovación, se cierran bien las ventanas y puertas para protegerlo de las corrientes de aire, y se deja la habitación hasta que el adhesivo se seque por completo. El tiempo de secado lo indica el fabricante en el envase.
Otra ventaja del linóleo mural es su versatilidad. Puede utilizarse para cubrir todas las paredes por completo o para crear un panel decorativo en una o varias de sus secciones. Si lo desea, con este material puede revestir únicamente las superficies inferiores de las paredes, simulando paneles. En una habitación muy iluminada, se pueden usar tonos oscuros de acabado, mientras que para un baño pequeño con poca luz es mejor pegar linóleo de color claro.



