¿Qué poner en el suelo en lugar de alfombras? Top 5 opciones para diferentes habitaciones
A muchos lectores les interesa la pregunta: ¿qué se puede poner en el suelo en lugar de una alfombra? A primera vista parece que no se encuentra una alternativa digna, pero en realidad hay muchas opciones de reemplazo. Todo depende de sus objetivos y deseos — si quiere obtener un revestimiento antialérgico o variar un interior aburrido, ahorrar en la compra de una alfombra o deshacerse de la necesidad de limpiar constantemente.

Los cinco mejores «sustitutos de la alfombra»
El conocido «colector de polvo» los diseñadores proponen sustituirlo por revestimientos de suelo más originales.
Piel de animal
Las pieles pueden ser artificiales o naturales. Ambas son muy suaves, cálidas y no resbalan en el suelo. Duraderas: la «cheburashka» durará de 10 a 15 años, y la vida útil de la piel depende del tipo de animal y la calidad del curtido.
La limpieza no dará problemas. Basta con pasar la aspiradora o sacudir la piel de animal; la artificial, si está muy sucia, se puede lavar en la lavadora. La natural conviene cepillarla periódicamente.
Por alguna razón, las pieles se consideran un revestimiento de suelo caro, aunque cuestan no mucho más que las alfombras, y a veces incluso más baratas. Una piel de oveja natural se vende por 50–100 €, aproximadamente lo mismo costará un oso o leopardo artificial. En Aliexpress los precios parten de 20 €.
Moqueta
Adecuado para cualquier espacio, excepto la cocina y el baño. Es mejor elegir moqueta natural — a diferencia de la sintética, no se electriza y atrae menos el polvo. Eso sí, su vida útil es más corta: solo 5–6 años.
Para una limpieza eficaz de este revestimiento se necesita una aspiradora potente. No se puede limpiar en húmedo – si la moqueta se ensucia, conviene usar un polvo especial para limpieza en seco.
La moqueta más barata cuesta unos 2 €/m2, por una de mejor calidad habrá que pagar 4–5,5 €.
Camino tejido o de punto
En una tienda normal no se encuentra algo así: hay que ir a sitios web donde venden artesanía, contactar con artesanos que trabajan por encargo, o hacer la alfombra usted mismo.
El cuidado de las alfombras tejidas y de punto suele ser sencillo: se pueden lavar, sacudir, aspirar, limpiar con productos húmedos y secos. La durabilidad del tejido depende de su densidad y de la composición de los hilos (el acrílico dura más que la lana o el algodón).
La horquilla de precios para estos productos es enorme. En «Yarmarka Másterov» por una alfombra pequeña piden unos 10 €. Si uno mismo teje con hilo de segunda mano (puede deshacer suéteres y cárdigans que no necesite), la renovación para el hogar resultará completamente gratuita.
Estera de bambú
Este revestimiento de suelo es ideal para regiones donde hace calor en verano: el bambú no se calienta y enfría agradablemente el cuerpo si se camina descalzo. Además, las esteras de este material gustarán a los dueños de gatos, que antes tenían que lidiar con el pelo en las alfombras de pelo.
Las esteras de bambú no requieren cuidados específicos. Cuando se ensucien, basta con limpiarlas con un paño húmedo, incluso con detergente.
Una estera pequeña de bambú se puede comprar por 4–5 €, una grande por 9–10 €. También hay opciones de diseño por varias decenas de euros.
Alfombra trenzada casera de trenzas
Queda muy bien tanto para un apartamento como para una casa de campo, e incluso para una glorieta cubierta en el jardín. La ventaja de esta alfombra es que, a pesar de su sencillez de ejecución, puede ser muy original y elegante. Y se puede hacer con cualquier prenda que no se necesite: vestidos, vaqueros, gabardinas, batas, suéteres. Es recomendable elegir prendas con textura interesante y asegurarse de que todos los colores combinen entre sí. Se pueden combinar diferentes materiales en una misma trenza.
Estas alfombras se pueden lavar a mano y a máquina, aspirar, sacudir. Teniendo en cuenta su costo mínimo, no tiene sentido quitar las manchas: es más fácil y rápido revisar el armario y hacer una alfombra nueva.
No es necesario buscar un revestimiento que sea adecuado para cualquier temporada. En otoño e invierno se pueden cubrir los suelos con pieles, y en verano, en su lugar, colocar esteras de bambú. Sin embargo, si su objetivo es precisamente el aislamiento térmico, difícilmente encontrará algo que proteja mejor sus pies del frío que la moqueta.






