¿Se puede almacenar el queso feta en el congelador? Métodos y reglas de congelación
Se puede conservar la brynza en el congelador si no se logra consumir todas las existencias antes del final de la fecha de caducidad. Es una medida extrema, ya que la estructura del queso blando se deteriora con el frío. El producto descongelado pierde las bacterias beneficiosas, comienza a desmenuzarse y adquiere una consistencia acuosa.

Tiempo de conservación
En un lugar normal, el queso blando se conserva poco tiempo. En un envase de plástico, mantiene sus características de sabor durante 24 horas, en salmuera se conserva dos días, sin salmuera, de 5 a 6 horas.
En el frigorífico, la vida útil aumenta significativamente. A una temperatura de 1 a 5 grados y una humedad del 85 al 92%, el producto que se encuentra en el envase hermético de la tienda se mantiene fresco durante 10 días.
Existen varios métodos de conservación.
- El queso comprado a granel, envuélvalo en papel de aluminio, colóquelo en un recipiente esmaltado, cúbralo con una tapa y póngalo en el estante medio del frigorífico. Allí no se echará a perder en las próximas 2 semanas.
- Se pueden colocar trozos pequeños en un recipiente de plástico con tapa. La caja evitará que el producto se seque en el frigorífico durante 3 a 4 días.
- Lo mejor es conservar la brynza en un frasco de vidrio, llenándolo con salmuera y cerrándolo con una tapa de plástico. Si la temperatura no supera los 5 grados, el queso se mantiene fresco durante unos 2 meses. Después de 30 días, no olvide verter la salmuera vieja, preparar una nueva y verterla en el frasco.
En el congelador, la brynza se conserva hasta 8 meses. En cualquier momento puede descongelarla y utilizarla para preparar platos.
¿Cómo congelar correctamente la brynza?
Al someter el queso blando a congelación, tenga en cuenta que su textura cambiará ligeramente. Bajo la acción del frío, se forman partículas microscópicas de hielo en el interior de la brynza. Después de descongelarse, el producto se contrae, se desmenuza y pierde su aspecto atractivo. No se podrá cortar en rodajas bonitas, pero se puede utilizar para ensalada y para preparar platos principales.
Para congelar correctamente la brynza, siga estas sencillas recomendaciones:
- corte la pieza de queso en trozos de 200 a 250 g;
- envuelva cada parte en un paño, papel de aluminio o papel pergamino;
- empaquételo en una bolsa de celofán, átela y colóquela en el congelador (puede usar bolsas con cierre hermético);
- escriba obligatoriamente en el recipiente el nombre del queso y la fecha de congelación.
La brynza se puede conservar en trozos. Corte el producto en cubos o tiras. Forre una bandeja con papel pergamino, coloque los trozos, cúbralos con film transparente y póngalos en el congelador durante 2 a 3 horas. Cuando estén completamente congelados, sáquelos, colóquelos en un recipiente de plástico, etiquételos y guárdelos en el congelador para su conservación.
Al congelar, es importante empaquetar el producto herméticamente, de lo contrario absorberá olores extraños y se volverá no apto para el consumo después de descongelarse.
¿Cómo descongelar la brinza?
Si desea que el queso conserve mejor su estructura, no lo someta a cambios bruscos de temperatura.
Para descongelar el queso feta, saque la porción del congelador y colóquela en el estante del refrigerador donde la temperatura varíe entre 1 y 5 grados. Durante el día, el producto se descongelará y podrá usarlo según lo necesite.
Algunas personas cometen el error común de poner la bolsa de queso feta en agua tibia para descongelarlo rápidamente. Esto no debe hacerse. Bajo la influencia del calor, el queso se vuelve insípido.
¿Cómo elegir un queso de calidad?
El queso feta se elabora con leche de oveja, vaca o cabra. Durante el proceso de producción, el producto lácteo fermentado se remoja en salmuera, lo que le aporta un sabor y aroma especiales. Para adquirir un producto de calidad, rico en calcio, proteínas y vitaminas, examínelo con atención.
El queso feta debe ser:
- de color blanco lechoso;
- sin inclusiones extrañas;
- de consistencia firme y densa.
En el mercado, pida al vendedor que corte una loncha y asegúrese de que no se desmorone ni se pegue al cuchillo. Pruebe un trozo. Un buen queso feta es salado con un suave sabor lácteo.
Si necesita conservar la frescura del producto durante varias semanas o meses, compre una pieza remojada en salmuera. El líquido salado actúa como un conservante, permitiendo que el queso feta no se estropee el mayor tiempo posible sin congelación.
La congelación no es la peor manera de mantener el queso feta fresco en casa durante mucho tiempo. El queso perderá parcialmente su sutil aroma y su textura firme, pero seguirá siendo un producto útil para preparar platos exquisitos.


Normalmente compro un paquete grande de queso feta, así sale más económico. Probaré a congelarlo la próxima vez.