Residuos peligrosos: ¿qué no se debe tirar en el contenedor de basura?
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La basura que una familia genera en varios días se tira en el contenedor normal de residuos sólidos urbanos (RSU). No se deben tirar en los cubos de basura los productos que requieren un tratamiento especial. Algunos artículos llevan una marca especial. Un contenedor de RSU tachado significa que es necesario un reciclaje especial, es decir, su neutralización.

Residuos no aptos para los contenedores habituales
La lista de residuos «especiales» no es muy larga y es fácil de recordar. Se trata de productos seguros durante su uso doméstico. Sin embargo, una vez desechados, llegan al medio ambiente y pueden causar daños ecológicos. Estos artículos no deben tirarse en los contenedores de basura habituales.
Pilas y baterías
Incluso los dispositivos usados contienen sustancias nocivas, como álcalis y metales pesados. Una vez que la carcasa metálica se deteriora, los productos químicos se filtran con las precipitaciones al suelo y a las aguas subterráneas, lo que supone una amenaza para el medio ambiente y la salud humana. El peligro también radica en la capacidad de las pilas de litio para explotar espontáneamente.
En las ciudades existen puntos de recogida para baterías recargables. Las pilas deben depositarse en vertederos de residuos domésticos peligrosos.
Lámparas y termómetros con mercurio
Estos artículos son seguros mientras el metal esté aislado por la carcasa de vidrio. Si se rompe, el mercurio contamina el aire, el suelo y el agua. En Rusia y otros países, la legislación exige la recogida separada de lámparas y otros dispositivos que contengan mercurio, aparte de otros tipos de RSU.
Estos artículos se recogen de forma gratuita en puntos de recogida y se envían a su tratamiento en empresas especializadas. Es importante entregar las lámparas usadas en su embalaje de cartón.
Las lámparas no tóxicas, como las incandescentes y las halógenas, se pueden tirar en el contenedor de basura. Es recomendable meterlas en una bolsa de papel o una caja para evitar cortes. Las bombillas LED se pueden reciclar, pero este servicio aún no está muy extendido.
Sustancias químicas
En este grupo se incluyen sustancias peligrosas para el medio ambiente:
- restos de productos de limpieza doméstica, pinturas, barnices, pegamento;
- cosméticos no utilizados;
- residuos médicos;
- plaguicidas.
Si se transportan las sustancias mencionadas a vertederos, después de la lixiviación, llegarán a las aguas subterráneas y superficiales.
Residuos de electrodomésticos y equipos informáticos, baterías de móviles agotadas
Cuando se utilizan, los equipos en buen estado no causan daño. Si se rompe la carcasa, los compuestos tóxicos llegan al aire, al suelo y al agua, perjudicando la salud humana y el medio ambiente.
Los componentes electrónicos de los dispositivos contienen:
- plomo;
- níquel;
- cadmio;
- berilio;
- diversos aditivos no metálicos.
Para deshacerse de los residuos peligrosos, hay que encontrar una organización de reciclaje o utilizar el programa de devolución de equipos que ofrecen muchos fabricantes.
Un teléfono que se haya estropeado o haya pasado de moda no debe tirarse al contenedor de basura. Se puede entregar en un punto de reparación de dispositivos donde haya una cesta para recibir teléfonos averiados.
Artículos de automóvil
Los aceites usados y los anticongelantes después del cambio deben eliminarse correctamente. Se puede acudir al taller de reparación de automóviles más cercano, donde tengan las condiciones para hacerlo. Está prohibido tirar a los contenedores no solo los líquidos técnicos, sino también los neumáticos de automóviles.
Residuos de construcción y de gran tamaño
La construcción y las reformas importantes no se realizan sin generar residuos. Al comprar muebles nuevos, nos enfrentamos al problema de deshacernos de los viejos. Es necesario organizar la recogida de estos residuos por separado de la basura doméstica.
Polietileno
En su estado original, cuando usamos bolsas y botellas de plástico, esta sustancia no es tóxica. Se vuelve peligrosa cuando llega al medio ambiente debido a su largo período de descomposición. No se debe quemar polietileno, ya que se forman muchas sustancias orgánicas tóxicas.
El reciclaje es posible después de triturar los residuos en instalaciones especiales. Sin embargo, muchos programas municipales de gestión de residuos sólidos urbanos se estancan con el polietileno. Los ecologistas proponen, como solución a esta difícil situación, renunciar a las bolsas de plástico nocivas para el medio ambiente.
Lamentablemente, la cultura de consumo va a la zaga del crecimiento del bienestar de la población. No todos los habitantes de ciudades y pueblos saben que no se deben tirar a los vertederos lámparas, restos de pinturas y barnices y otras sustancias peligrosas, equipos en mal estado, muebles. Por ahora, hay pocos que quieran renunciar a las bolsas de plástico.
Las leyes y normativas ambientales vigentes en el ámbito de los residuos sólidos urbanos protegen el medio ambiente y a las personas de la basura. Si se infringen, se impondrá una sanción administrativa en forma de multa. Se pueden evitar problemas y al mismo tiempo contribuir en la medida de lo posible a la protección del medio ambiente. Para ello, no hay que tirar ciertos tipos de basura a los contenedores de residuos domésticos, sino entregarlos para su reciclaje.






