¿De qué material es mejor comprar la ropa de cama?
No menos importante para la calidad de nuestro sueño es la ropa de cama: sus propiedades táctiles y de uso. Pero, ¿cuál es el mejor material para la ropa de cama?

¿Qué tener en cuenta al elegir?
No existe una respuesta única a la pregunta de qué textil es el mejor para la ropa de cama. Cada persona tendrá su propia respuesta. ¿De qué depende? Son muchos los factores que influyen en la elección:
- percepción táctil de la superficie de la tela;
- presencia de tendencia a las alergias;
- características del intercambio de calor y humedad de la persona;
- temporada;
- uso diario o para ocasiones especiales;
- practicidad del cuidado;
- durabilidad;
- aspecto económico.
A algunas personas les gustan las superficies más firmes, mientras que otras prefieren las frescas y resbaladizas. Alguien tiene limitaciones en su elección debido a la reacción de su cuerpo a la composición de las fibras o los colorantes. En caso de sudoración excesiva, serán adecuados los materiales más higroscópicos, capaces de absorber bien la humedad corporal y transpirar.
Para el invierno es mejor elegir materiales más densos, suaves y afelpados; para el verano, telas finas y lisas. Para ocasiones especiales se eligen telas más caras, pero a menudo no son prácticas para el uso diario. Aquí, por el contrario, se valora más la durabilidad, la capacidad de mantener la forma, la estructura y el color durante mucho tiempo, así como de soportar lavados frecuentes.
Además de todo esto, también hay que tener en cuenta la combinación de colores de los juegos. En este aspecto no puede haber una opinión unánime. A algunos les gustan las telas estampadas, mientras que a otros les «hieren la vista». Algunos prefieren el efecto 3D. A unos les gustan más los tonos claros; otros los consideran que se ensucian fácilmente y no son prácticos.
Por lo tanto, la elección de las telas para la ropa de cama se compone de todos estos aspectos.
El clásico del género
Existen varios tipos de textiles que se han utilizado en la fabricación de juegos de cama durante décadas. Han sido probados por el tiempo y ofrecen una amplia variedad de colores, texturas y densidades.
- Lino. Material natural, ecológico e hipoalergénico que se ensucia menos que otros, se lava fácilmente y se seca bastante rápido. Una cualidad importante es que inhibe la proliferación de bacterias, por lo que la ropa hecha de este material no olerá a sudor durante su uso ni a humedad después de un almacenamiento prolongado en el armario.
Sin embargo, este textil también tiene desventajas. Se arruga mucho, tiene una paleta de colores limitada y a muchos les parece algo áspero. Además, el lino natural no es barato.
No seque la ropa de lino por completo. El material arrugado durante el lavado es muy difícil de planchar en estado seco. Es mejor plancharlo semihúmedo.
- Seda. Un textil muy resistente, transpirable, suave y agradable al tacto. Dormir en esta ropa es muy cómodo. Durante su uso, mantiene bien su forma original. Es cierto que el precio de la seda natural también es bastante elevado.
- Crepé de seda. Variedad de tela de seda. Se distingue por su mayor resistencia y elasticidad, debido al especial entrelazado de los hilos. Esta tela es muy suave, tiene un brillo agradable. En su fabricación se pueden añadir fibras sintéticas, lo que reduce algo el precio. La tela es muy práctica, se lava fácilmente y prácticamente no necesita planchado.
- Algodón. Tela ligera, resistente, fácil de cuidar y con alta higroscopicidad. Gracias a ello, en invierno la ropa de cama de algodón es cálida y en verano fresca. Se produce en una amplia gama de colores.
La mayoría de las veces, las imitaciones de baja calidad son precisamente de algodón. Por lo tanto, tome con sensatez un precio bajo: es mejor no comprar ese juego, ya que su calidad también será baja. Se trata de tintes inestables, múltiples defectos de tejido que hacen que las telas se vuelvan sueltas y heterogéneas. No mantienen bien la forma, destiñen y encogen después del lavado.
La baja calidad de estos juegos también se indica por costuras mal acabadas con restos de hilos que sobresalen, el uso de piezas cosidas de poco ancho y un embalaje descuidado.
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- Satén. Textil sedoso de fibra de algodón. Suave, con un hermoso brillo, muy resistente, prácticamente no se arruga y transpirable, el satén es sumamente duradero. No pierde forma ni color durante años. En la clasificación de telas para ropa de cama, el satén ocupa con razón una posición líder. Pero por ello habrá que desembolsar una cantidad considerable.
- Batista. Hermosa, elegante y festiva tela de algodón. Con ella se confeccionan juegos para ocasiones especiales: con el uso frecuente se desgasta rápidamente, ya que es muy fina y delicada.
- Calicó. Otro tipo de textil de algodón. Tiene todas las ventajas del algodón: transpira, absorbe la humedad corporal, es hipoalergénico, fácil de cuidar y duradero. El calicó es muy denso, por lo que puede durar años. Pero para personas con piel sensible puede resultar algo rígido.
- Popelín. Por sus características se parece al calicó (a veces se le llama 'calicó europeo'), pero es más liso, suave, brillante y barato, lo que lo hace popular entre los consumidores.
- Percal. Se fabrica con algodón de alta calidad de fibra larga. Se considera el material más resistente y duradero para ropa de cama. Al tacto tiene una agradable textura aterciopelada, prácticamente no encoge al lavarse, no forma bolitas, conserva su forma y color durante años. El alto precio justifica la calidad.
- Franela. Tela cálida, esponjosa y acogedora para la temporada de frío. Se fabrica con fibras de algodón o lana. Después del lavado se mantiene igual de suave. Sin embargo, no tolera las altas temperaturas, no es muy duradera y forma rápidamente feas bolitas.
- Jacquard. Se considera un textil de élite. Se fabrica con fibras de seda, lino o algodón. Su característica distintiva es la alta densidad de los hilos de tejido complejo. El jacquard es agradable al tacto, duradero y se seca rápidamente después del lavado. Sin embargo, esta tela es bastante delicada. Debe lavarse en agua tibia, en ciclo delicado, secarse a la sombra y plancharse del revés.
Toques de modernidad
En la gama de materiales para ropa de cama han aparecido recientemente muchos nuevos que combinan propiedades higiénicas con los avances de la industria textil en cuanto a composición de fibras, su procesamiento, tejido y acabado.
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- Bambú. Por sus características higiénicas, la fibra de bambú se asemeja en muchos aspectos al lino. Es antibacteriana, hipoalergénica, transpira excelentemente y no absorbe olores extraños. El bambú es agradable al tacto, conserva su color y forma durante mucho tiempo. La ropa de cama práctica, cómoda y duradera de bambú se vuelve cada vez más popular.
- Tencel. Textil natural elaborado con fibras de eucalipto. Gracias a un tratamiento especial, el tencel posee una mayor resistencia. No provoca alergias, es higroscópico, se seca rápido y casi no se arruga. Se encuentra entre las telas caras.
- Felpa. Tela natural de algodón cuya superficie está cubierta de pequeños bucles, lo que la hace más resistente, absorbe muy bien la humedad y retiene el calor corporal, ejerciendo un ligero efecto masajeador. Eso sí, esta ropa de cama tarda mucho más en secarse.
- Microfibra. Es un textil polimérico, de precio asequible pero de gran calidad: higroscópico, resistente, estable en forma, conserva la viveza del color durante mucho tiempo y no necesita planchado.
- Ranforce. Para la producción de este textil se utilizan fibras de algodón de alta calidad: finas pero resistentes. Posee todas las características de las telas de algodón, pero el ranforce se distingue por su densidad, suavidad y durabilidad, conserva el color y no encoge. Tampoco es la opción más económica.
- Policotón. Es una tela mezcla compuesta de algodón con añadido de poliéster. Cuanto mayor es el porcentaje de material sintético, menos caro pero también menos cómodo resulta el conjunto de ropa de cama de policotón. Además, esta tela se electrificará, absorberá mal la humedad, perderá color más rápido y formará bolitas. No es adecuada para personas propensas a alergias. Lo óptimo es que la proporción de material sintético no supere el 15%.
Consejos para elegir textiles de cama
Por lo tanto, para elegir la ropa de cama hay que tener en cuenta muchos factores.
- Composición de la tela. Hay que recordar que cuanto mayor sea el contenido de fibras sintéticas en el material, peores serán sus propiedades higiénicas. Sin embargo, una cantidad mínima de ellas permite que el textil sea más resistente y duradero. Las personas propensas a las alergias deben elegir textiles completamente naturales, preferiblemente de algodón o lino.
- Apariencia. Esta es la característica principal para determinar la calidad de la tela «a simple vista». Debe tener una superficie homogénea, un teñido uniforme, y las prendas deben tener costuras rectas y resistentes, sin cabos sueltos, nudos ni partes cosidas de los paños.
- Densidad. De ella depende directamente la resistencia de la ropa de cama. Cuanto mayor sea la densidad, más estable y duradera será. La densidad más alta la tienen el jacquard, el popelín y el satén; la media, el lino; y la baja, el algodón.
- Comodidad. Si tomamos como base las sensaciones del cuerpo al contacto con el textil, este no debe provocar sensaciones desagradables: ser rígido, muy resbaladizo, electrizarse, sino que debe absorber bien la humedad, dejar pasar el aire y no ser alergénico.
- Practicidad. Para las amas de casa es importante que la ropa de cama resista lavados frecuentes, se seque y planche bien, mantenga la forma y no requiera un cuidado delicado. Para ocasiones especiales, estas características pueden no tenerse en cuenta.
- Estacionalidad. La franela y el tejido de rizo son la opción ideal para el invierno.
- Precio. Hay que tener en cuenta que los precios elevados corresponden a artículos de fibras naturales de alta calidad, con un teñido resistente, gran durabilidad, respeto al medio ambiente, excelente apariencia y confección perfecta de las costuras.
Atención a la calidad
Existen formas sencillas de comprobar la calidad de los artículos que ayudarán a adquirir ropa de cama cuyo precio se corresponda con las características:
- Compruebe el textil al trasluz. Al mirarlo a contraluz, no debe transparentar, especialmente de forma desigual, ni contener nudos, engrosamientos o adelgazamientos notables en la estructura.
- Preste atención al tejido. Si la tela parece bastante holgada, pero al tacto es algo rígida, probablemente haya sido tratada con un impregnante especial para mantener la forma, que se eliminará al lavarla. La tela encogerá y podría deformarse.
- Use el olfato. Un textil de calidad no debe tener un olor químico fuerte. Su presencia indica baja calidad de las materias primas y los colorantes. Además de la pérdida de color, esto supone un alto riesgo de alergia.
- Frote bien con los dedos una pequeña zona del textil. El tinte no debe transferirse a ellos.
- Toque la tela. Si al hacerlo se estira o forma hilos, esa compra no será práctica.
- Preste atención al empaquetado del juego: la calidad de la impresión en las etiquetas, la presencia de todas las etiquetas, la ausencia de defectos en el material de embalaje y la correspondencia del conjunto con lo indicado en la etiqueta en cuanto a tamaño y cantidad.
La variedad de ropa de cama impresiona por su diversidad. Para elegir la suya entre todas las opciones, es necesario estudiar atentamente las características del material ofrecido y relacionarlas con las necesidades de las personas concretas para las que está destinado el conjunto.






En cuanto a la cuna infantil, la ropa de cama debe seleccionarse con mayor cuidado; los criterios de elección aumentan considerablemente en cantidad.
Llegué a la tienda a comprar ropa de cama y me quedé desconcertado. Tantos tejidos diferentes. Y no sabía cuál elegir. Gracias al autor, lo explicó todo detalladamente.