¿Qué hacer con los zapatos para que no rocen?

Existen muchas formas de evitar que los zapatos nuevos rocen. Para estirar la horma y suavizar el material se utilizan productos caseros y aerosoles profesionales, y para proteger la piel de los pies del roce, se usan adhesivos especiales, plantillas antideslizantes y refuerzos internos.

Los zapatos rozan

¿Por qué los zapatos rozan?

Antes de comenzar a amoldar un par nuevo, es útil averiguar las causas de por qué los zapatos rozan.

Pueden aparecer ampollas en los siguientes casos:

  • los zapatos están hechos de un material áspero y rígido y tienen costuras internas gruesas;
  • la talla de la horma no coincide con la del pie, sea mayor o menor;
  • el empeine del zapato es demasiado bajo;
  • se manifiestan características individuales de la estructura del pie;
  • hay una sudoración excesiva en la zona del pie;
  • el modelo resulta incómodo.

Además, pueden aparecer ampollas en los lugares más inesperados simplemente por no estar acostumbrado a un tipo de calzado. Por ejemplo, si una persona nunca ha usado chanclas, tras una hora de caminata seguramente tendrá un par de ampollas.

Es recomendable comprar zapatos nuevos al final de la tarde, cuando los pies están ligeramente hinchados. De esta forma, durante el día, los zapatos o botines no rozarán.

Tratamiento de los zapatos nuevos con alcohol

Productos caseros para estirar zapatos ajustados

Los zapatos ajustados e incómodos se pueden «corregir» en casa. Para ello, existen varios métodos probados.

  • Vodka, alcohol.

Con vodka o alcohol se pueden suavizar los bordes rígidos de los zapatos y botines. Lo principal es comprobar la resistencia de la pintura en un área discreta antes de comenzar el procedimiento, ya que las sustancias que contienen alcohol pueden decolorar los materiales.

Se humedece un disco de algodón en vodka y se frota la parte interior del calzado, prestando especial atención a los bordes. Cuando el material esté bien empapado, se amasa con los dedos, tratando de ablandarlo. Se puede poner el calzado y caminar un poco por la casa, y si es necesario, repetir el tratamiento al día siguiente.

  • Aceite de ricino o de girasol, glicerina.

Estas sustancias tienen un efecto suavizante y afectan positivamente tanto al calzado como a la piel de los pies. Humedeciendo un disco de algodón en aceite o glicerina, se trata la superficie interior del material, sin omitir las costuras, y luego se amasa con los dedos. Este procedimiento es útil no solo para un par nuevo, sino también para botines que hayan estado guardados durante el invierno.

  • Cera, jabón.

Si los zapatos rozan en el talón, se lubrica la parte interior del contrafuerte con jabón duro o una vela. Esto reduce la fricción. Se repite el procedimiento hasta que el par se haya amoldado.

  • Martillo.

Las botas, botines, zapatos y otros calzados fabricados en cuero rígido se pueden ablandar con un martillo. Se coloca un trozo de material suave sobre la zona problemática y, golpeando suavemente, se martillea. Este método no es adecuado para modelos de charol, ya que la superficie brillante puede agrietarse.

  • Cerveza.

Un excelente ablandador para calzado de gamuza. Se impregnan la puntera y el talón con la bebida espumosa y luego se amasan con las manos. Cuando se logra el resultado, hay que limpiar y ventilar las botas.
Colocar papel húmedo dentro de los zapatos

  • Papel.

Para este trabajo es mejor usar papel blanco sin satinar, aunque también se puede usar periódicos. Se introducen bolas de papel húmedo dentro de los zapatos o botas y se dejan reposar durante un día, hasta que se sequen. No conviene apresurar el proceso colocando el par problemático sobre un radiador o exponiéndolo a corrientes de aire. El papel debe secarse lentamente y, obligatoriamente, secarse por completo.

  • Bolsas con agua.

Este método se basa en la capacidad del agua de expandirse al congelarse. Se llenan pequeñas bolsas de plástico con suficiente agua para que quepan dentro del calzado y se colocan los zapatos en el congelador durante la noche. El agua congelada ensanchará la horma ajustada y los zapatos quedarán un poco más grandes.

Estiramiento de zapatos con bolsas de agua

La manera más sencilla y segura para el calzado es envolver la caja con el par problemático en una toalla de rizo mojada y dejarla reposar toda la noche. Habrá que desechar la caja, pero las botas se volverán más suaves y dejarán de rozar.

Productos especiales

Estirar el calzado apretado con medios improvisados es económico y conveniente. Sin embargo, este enfoque siempre conlleva el riesgo de arruinar los zapatos caros. Hoy en día, para solucionar el problema se han desarrollado aerosoles y espumas especiales para estirar, que son fáciles y seguros de usar.

Aerosoles para estirar el calzado

Aerosoles

Por lo general, las reglas de uso de los aerosoles de diferentes fabricantes son iguales: se pulveriza el producto en el interior y exterior del zapato, se coloca el calzado en el pie (preferiblemente con un calcetín de nailon o algodón) y se usa durante media hora. No espere que el producto aumente mucho de longitud, pero los laterales y la puntera se volverán mucho más suaves y ya no tendrá que rozarse los pies con el calzado. El efecto del uso de estiradores industriales se vuelve notable después de varios tratamientos.

A continuación, algunos productos que han recibido reseñas positivas de los clientes:

  • Salamander Shoe Stretch — para cuero natural y gamuza;
  • Pregrada — para todo tipo de cuero;
  • Damavik — para cuero sintético y natural, gamuza;
  • TWIST — para cuero, gamuza, velour, nobuk;
  • SALTON — para cuero liso, gamuza, cuero charol, nobuk.

Tiras protectoras para el talón del calzado

Tiras protectoras

En las tiendas de zapatos, al comprar un nuevo par, puede adquirir tiras protectoras y taloneras que se pegan en el interior del calzado para un amoldado cómodo. Para determinar con precisión el lugar donde podría aparecer una ampolla, debe recordar la experiencia con zapatos o sandalias anteriores. Donde más le rozaban, allí pega la tira protectora.

Plantilla antideslizante de silicona

Plantillas antideslizantes

Las plantillas con recubrimiento antideslizante ayudarán a adaptarse a un calzado cuya talla sea ligeramente mayor de lo deseado, especialmente si el modelo es de tacón alto. Este accesorio también es indispensable para quienes sudan abundantemente los pies. Las plantillas absorben el exceso de líquido, el pie se mantiene seco y no se desliza dentro de la sandalia. En el mercado también puede encontrar hormas especiales para estirar el calzado nuevo hasta la talla deseada.

En la farmacia puede adquirir un lápiz contra ampollas. Su composición contiene componentes nutritivos, suavizantes y, a veces, antisépticos. Antes de salir con zapatos nuevos, se untan con el lápiz las zonas de los pies donde podrían aparecer rozaduras, y así se evita sufrir molestias durante todo el día. Los lápices «Medifit» y Compeed han demostrado un buen rendimiento.

Amoldado de calzado nuevo

¿Cómo amoldar los zapatos?

Amoldar los zapatos no es tarea fácil, requiere mucho tiempo y paciencia. No piense que puede ponerse un par apretado por la mañana, caminar todo el día y por la noche quitarse un calzado cómodo y blando. Este experimento probablemente terminará con los pies llagados y la compra guardada en un cajón.

Hay que amoldar los zapatos gradualmente, de 1 a 2 horas al día durante varios días. Después de caminar un poco, debe examinar los pies y buscar zonas enrojecidas. Allí es donde se espera que aparezca una ampolla. La próxima vez que se ponga el par problemático, debe cubrir esas zonas con un apósito adhesivo de antemano.

No se recomienda usar zapatos apretados sobre el pie desnudo, especialmente si es la primera vez. Un calcetín de nailon o un calcetín normal permite sufrir menos rozaduras. Después de varias sesiones de amoldado, podrá prescindir de los calcetines.

Durante el amoldado, es recomendable usar los preparados especiales o remedios caseros descritos anteriormente. Esto acelerará el proceso y evitará molestias innecesarias. Y si el calzado no se adapta a su dueña, debe acudir a un taller de calzado para que le ayuden los profesionales.

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  1. Alejandra

    Probé el método con agua y congelador. ¡Y funcionó! Mis zapatos se volvieron un poco más anchos y ya no me aprietan ni me rozan

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