Perfume para el hogar. Cómo hacer un ambientador con gelatina o bicarbonato de sodio de forma casera y sin gastar dinero
Uno de los componentes importantes de la comodidad del hogar son los aromas. ¿Desea crear un ambiente acogedor? Haga un ambientador para el hogar por sí mismo.

Ventajas de la aromaterapia casera
Un ambientador hecho por sí mismo no es solo una fuente de su aroma favorito. Este objeto tiene también varias ventajas significativas:
- Naturalidad. La base de cualquier ambientador artesanal son componentes naturales que no dañan la salud y, si se eligen correctamente, no causan una reacción alérgica.
- Ahorro. Los ambientadores hechos en casa a menudo resultan más económicos que sus análogos comprados en tiendas y, además, son mucho más ecológicos.
- Seguridad. Las mezclas aromatizadas de producción industrial suelen contener componentes sintéticos que intensifican el olor. Con el tiempo, el aroma se vuelve demasiado intenso, aparece un amargor atípico y se producen dolores de cabeza.
Es más fácil controlar la intensidad del aroma de un ambientador hecho por sí mismo, ya que el fabricante tiene una idea clara de qué componentes y en qué cantidades se utilizaron.
Qué elegir
Antes de hacer un ambientador, es necesario elegir uno o varios aromas. Al hacerlo, debe guiarse no solo por sus preferencias personales, sino también por el efecto que tienen los aceites esenciales.
- Coníferas. El abeto y el pino aportarán al interior la frescura fresca del bosque. Además, el abeto tiene altas propiedades antibacterianas, repele insectos, elimina olores desagradables. Las coníferas son indispensables en períodos de depresión, apatía y falta de energía. También proporcionan una acción protectora adicional durante los brotes de resfriados.
- Cítricos. Otra forma de combatir el mal humor y la depresión es inhalar aceite esencial de cítricos. Al igual que las coníferas, tienen un efecto antibacteriano, repelen pequeños mosquitos y son muy apreciados por los niños.
- Jazmín. El aroma dulce y suave del jazmín mejora la calidad del sueño, combate el insomnio. Se cree que el olor a jazmín es el aroma de las personas creativas.
- Salvia. El aroma especiado y herbáceo de la salvia estimula el funcionamiento del cerebro, mejora la memoria y calma el sistema nervioso.
- Ylang-ylang. Este poderoso afrodisíaco femenino, al mismo tiempo, permite relajarse y liberarse de las consecuencias del estrés.
- Verbena. El aroma más positivo permite desarrollar el potencial creativo, mejora la concentración y alivia los dolores de cabeza.
- Pachulí. El aroma almizclado-terroso con notas amaderadas del pachulí blanco está recomendado para situaciones de alta carga intelectual.
- Canela. El aroma de repostería dulce levanta el ánimo estupendamente y, curiosamente, reduce el apetito y el ansia por lo dulce, por lo que es ideal para quienes están a dieta.
Será aún más interesante la combinación de estos aceites en un solo ambientador. Lo principal es elegir la mezcla adecuada. Así, el pachulí combina perfectamente con rosa y jazmín, mientras que el limón lo hace con aceites de menta y melisa. Los aromas de pino a menudo se combinan con cítricos, como las mandarinas, y el ylang-ylán con aceite de neroli.
Métodos para elaborar ambientadores caseros
Con un ambientador de aceites esenciales hecho por usted mismo puede refrescar no solo su hogar o apartamento, sino también su coche. Puede fabricar este accesorio casero usando gelatina, palillos para sushi o bicarbonato de sodio común.
Gelatina
La gelatina aromática hecha a base de gelatina se puede verter en un frasco bonito, y para darle un toque estético, se puede teñir con colorante alimentario.
Hacerlo es muy sencillo:
- Vierta dos cucharadas soperas de gelatina en 250 ml de agua tibia.
- Mezcle bien todo y caliéntelo en la hornilla (sin que llegue a hervir).
- Añada colorante a la gelatina disuelta y de 10 a 15 gotas de su aceite esencial favorito.
- Viértalo todo en un frasco de vidrio y, si lo desea, decórelo con rodajas de fruta, conchas o piedrecitas.
Para evitar que el ambientador de gelatina se seque demasiado rápido, puede añadir una cucharadita de glicerina a la mezcla.
Bicarbonato de sodio
Uno de los ambientadores caseros más sencillos se prepara a base de bicarbonato de sodio.
Se elabora de la siguiente manera:
- En un frasco de vidrio, un recipiente de plástico o un vaso poco profundo, vierta bicarbonato de sodio hasta que llene exactamente la mitad del recipiente.
- Añada de 10 a 12 gotas de aceite esencial al polvo y mézclelo ligeramente.
- Cubra el recipiente con papel de aluminio o papel grueso.
- Haga varios agujeros en la «tapa» improvisada.
El ambientador de bicarbonato no solo puede emitir, sino también absorber olores desagradables, ya que el carbonato de sodio es por sí mismo un absorbente.
Palillos
El ambientador con palillos es la opción más duradera. Se pueden usar palillos para sushi o brochetas de bambú como pieza principal. Además, necesitará una botella pequeña con cuello estrecho, un aceite base inodoro (aceite vegetal refinado, desodorizado), vodka o alcohol, y aceites esenciales.
El método de preparación no tiene nada de especialmente complicado:
- Vierta 100 ml de aceite base en la botella, añada 2 cucharadas soperas de vodka y 10 gotas de su aceite esencial favorito.
- Agite bien todo.
- Coloque varios palillos en la botella durante 3 o 4 horas.
- Pasado ese tiempo, déles la vuelta y el ambientador comenzará a funcionar.
Cuantos más palillos se usen, más intenso será el aroma.
Hacer un ambientador para el hogar con sus propias manos no es difícil, sino muy sencillo. Por lo tanto, vale la pena preguntarse si tiene sentido pagar de más por opciones compradas en tiendas que, aunque bonitas, no siempre son seguras.




