Objetos peligrosos en el hogar para niños: qué retirar y con qué enseñarles a manejarse
La seguridad en el hogar es la principal tarea de los padres en el camino hacia el desarrollo de la independencia infantil. Muchos objetos cotidianos son peligrosos no solo para la salud, sino también para la vida de los niños. Es importante inculcar desde temprana edad al niño qué cosas no debe tomar bajo ninguna circunstancia y cuáles solo puede usar bajo la supervisión de los padres. Pero al principio, es fundamental convertir el hogar en un entorno seguro para el bebé.

¿Qué objetos domésticos en el hogar pueden ser peligrosos para un niño?
Tan pronto como el niño comienza a gatear y caminar, la casa se convierte en una especie de centro de investigación. Todos los objetos que están a la vista del pequeño se convierten en objeto de atención especial. En esta etapa, el padre no podrá detenerlo, regañarlo o prohibirle hacer algo con un objeto por una simple razón: el niño no entenderá lo que se espera de él y, lo más probable, la situación terminará en llanto.
Por lo tanto, deben desaparecer del campo de visión del pequeño:
- clavos pequeños, tornillos, papeles y otros residuos;
- cables, alambres, regletas, alargadores;
- aparatos domésticos, especialmente aquellos que están en el suelo (aspiradora robot, calentador, ventilador y otros);
- bolsas, cinta aislante, cinta adhesiva;
- cuerdas, toallas, bufandas;
- tabla de planchar;
- jarrones de suelo;
- paraguas;
- cajas, libros, bolígrafos, lápices.
Otros objetos que no deben dejarse sin supervisión:
- encendedor, cigarrillos;
- monedas;
- productos cosméticos;
- pilas;
- alfileres, agujas, agujas de tejer junto con lana;
- pastillas.
La mejor prevención de las consecuencias desagradables de la «interacción» del niño con objetos peligrosos será la supervisión atenta de los padres. Pero no todos logran controlar cada movimiento del pequeño, por lo que hay que estar alerta si el niño ha traspasado los límites de su habitación.
En la cocina, el peligro lo representan:
- objetos punzantes o cubiertos: cuchillos, tenedores;
- vajilla: fácil de romper o pesada;
- cerillas, encendedores domésticos;
- electrodomésticos de cocina: batidora, hervidor eléctrico, microondas, batidora de mano, olla de cocción lenta, picadora de carne;
- cocina (especialmente de gas), placa vitrocerámica, horno;
- productos de limpieza: detergentes y limpiadores;
- contenido de los armarios: cereales y otros productos a granel.
Es excelente si los electrodomésticos tienen una función de «bloqueo» diseñada para la protección infantil; en otros casos, estos objetos deben mantenerse fuera del alcance del pequeño.
En el baño, los objetos peligrosos son:
- productos de limpieza: detergentes, champús y demás;
- aparatos: la lavadora, por ejemplo;
- el inodoro abierto.
Algunas plantas de interior también son peligrosas para los niños pequeños. Unas pueden ser venenosas, y otras, como los cactus, pueden lastimar al bebé.
¿Qué se puede usar y qué no?
A medida que el niño crece, va adquiriendo experiencia en la interacción con el mundo de los objetos. Esto ocurre, ante todo, con los juguetes. Luego, con la edad, los padres enseñan al niño a usar otros elementos de forma independiente: cubiertos, ropa, electrodomésticos y sanitarios.
El rango de edad aproximado para enseñar al niño manipulaciones de este tipo es de 2,5 a 7 años.
- Hasta los 2 años, el uso de objetos domésticos tiene un carácter más lúdico, lo que puede ser extremadamente peligroso.
- A los 3-4 años, el niño empieza a imitar las acciones de los adultos: peinarse, abrir el grifo, lavarse las manos con jabón, tirar de la cadena del inodoro, recoger los platos y muchas otras cosas.
Así se forman las habilidades socialmente útiles.
Qué se puede usar bajo la supervisión de un adulto (durante el proceso de aprendizaje):
- tijeras;
- aguja;
- cuchillo;
- el tenedor;
- los electrodomésticos: televisor, ordenador portátil (incluyendo encenderlos desde el enchufe).
A esto también se puede incluir el uso de detergentes al lavar los platos, al bañarse en la bañera, etc.
Los siguientes objetos permanecen bajo estricta prohibición:
- la cocina de gas;
- el calentador de agua;
- cerillas;
- diversos aparatos domésticos (especialmente los de alta potencia), como la aspiradora, el secador de pelo, las lámparas, la plancha, etc.;
- herramientas, incluyendo las eléctricas: destornilladores, sierras, martillos, hachas, alicates, soldadores, taladros, amoladoras;
- todos los medicamentos;
- productos químicos domésticos: pinturas, barnices, disolventes, sustancias que contienen cloro, aerosoles (especialmente los de propano);
- picadora de carne, rallador, sacacorchos, navaja plegable.
Esta es la lista principal de objetos del hogar peligrosos para los niños. La lista puede ampliarse según dónde viva la familia: en una casa particular o en un apartamento, si hay acceso a un balcón o a un desván, o si cerca de la casa o en el patio hay otros objetos peligrosos, como cobertizos, huertos, saunas o cuartos de servicio donde se guarden herramientas peligrosas.
Recomendaciones para los padres
Lo más importante es no dejar a los niños sin supervisión. Por ley, los niños menores de 7 años no deben quedarse solos en casa. A partir de los 8 años se puede dejar a los niños, pero no más de 1 hora y media. Con la edad, el tiempo que se puede dejar a los niños solos aumenta gradualmente.
Con respecto a los niños pequeños
Es necesario hacer la casa segura en general: colocar protectores en los enchufes, instalar bloqueos o topes en las puertas de los armarios, y cubrir los radiadores con un revestimiento aislante especial.
Recomendaciones generales:
- aspirar con más frecuencia;
- asegurarse de que los niños mayores no dejen piezas pequeñas de construcciones, envoltorios de caramelos u otros juguetes en el suelo o en el sofá;
- guardar o esconder los cables (bajo los rodapiés, por ejemplo);
- no dejar textiles a la vista del bebé: toallas, mantas, etc.;
- limitar el acceso a los armarios (instalar «bloqueadores de puertas»);
- no dejar aparatos eléctricos al alcance del bebé;
- guarde los objetos frágiles y afilados fuera del alcance.
Mientras el niño aún es pequeño, es recomendable guardar todos los objetos peligrosos bajo llave, en estantes altos, en el balcón o en el trastero.
Con respecto a los niños en edad preescolar
A medida que el niño crece, es necesario explicarle regularmente qué cosas no debe tomar sin permiso de los padres y qué solo puede usar bajo supervisión.
Recomendaciones generales:
- enseñar al niño a utilizar correctamente objetos punzantes y cortantes (tenedor, cuchillo, aguja, tijeras);
- explicar cómo usar algunos productos de limpieza (jabón, detergente);
- enseñar a manejar correctamente la fontanería, los electrodomésticos y la electrónica: televisor, aspiradora, tableta, computadora o portátil, interruptores, grifos.
Es importante inculcar desde temprana edad al niño en edad preescolar que todas las cosas deben guardarse en su lugar. Así el niño se acostumbrará al orden y los objetos peligrosos aparecerán menos ante sus ojos. Si todo el trabajo se realiza correctamente, pronto los padres no tendrán que preocuparse innecesariamente por la seguridad del niño.







