Cómo cocinar al vapor si no tiene vaporera en casa: formas simples y geniales
Aplace la compra de este aparato si de repente le apetecen empanadillas al vapor o albóndigas dietéticas, ya que hacer una vaporera improvisada con sus propias manos no será difícil ni siquiera en condiciones de campo: en el campo o durante una excursión a la naturaleza.

Método 1. De la abuela
Este método fue inventado por nuestras madres y abuelas en una época de escasez total. Por lo tanto, es extremadamente sencillo.
Para construir un dispositivo para cocinar al vapor, solo necesitará dos cosas:
- Una olla con tapa, preferiblemente profunda. Es recomendable que la tapa sea de vidrio, así será mucho más fácil observar el proceso de cocción.
- Un trozo de gasa o tela de algodón blanco. Por supuesto, debe estar limpio; no está de más lavarlo previamente con jabón de lavar o líquido para lavar platos, y luego plancharlo bien. Es mejor no usar detergentes en polvo, cápsulas ni otros productos no destinados al contacto con alimentos.
Antes de comenzar a cocinar, solo tendrá que fijar la gasa o tela en el borde de la olla de modo que cuelgue ligeramente, y colocar los alimentos sobre ella.
Método 2. Para los más perezosos
Convertir una olla común en una vaporera puede lograrse en solo dos segundos si tiene un escurridor o colador. Con una salvedad: estos utensilios de cocina deben ser metálicos. Los de plástico difícilmente se derretirán tras un contacto prolongado con vapor caliente, pero, al no estar diseñados para usarse a temperaturas de 100 °C o más, corre el riesgo de obtener no un producto dietético saludable, sino una bomba alimenticia impregnada de sustancias nocivas.
Así que, si encuentra en su cocina un escurridor de acero inoxidable o esmaltado, colóquelo sobre una olla del diámetro adecuado y ponga dentro todo lo que desee cocer.
Método 3. Complejo, pero versátil
Si desea hacer una vaporera con materiales disponibles, pero no tiene ni escurridor ni tela, solo queda una opción: la improvisación.
Proceda según el siguiente plan:
- Primero, busque algo que pueda colocar dentro de la olla, sobre lo que pueda poner un plato y que no impida la salida del vapor. La solución más sencilla es hacer varias bolas de papel de aluminio de unos 5 centímetros de diámetro. También puede reunir todos los tenedores que tenga en casa y luego colocarlos desordenadamente en el fondo para crear una especie de soporte. Una taza metálica llena de agua hasta la mitad también servirá.
- Tome una cacerola con agua hirviendo y coloque en ella lo que haya podido encontrar. Tenga en cuenta que el nivel del agua debe ser más bajo que la altura de las bolas, la taza o la base de tenedores.
- Elija un plato de material resistente al calor (por ejemplo, de cerámica), cuyo diámetro sea al menos un tercio menor que el diámetro de la cacerola. Coloque el plato en la cacerola sobre el «soporte».
- Cubra la cacerola con la tapa y espere hasta que su plato esté listo.
Método 4. En caso de emergencia
A veces sucede que no tiene a mano nada de lo mencionado anteriormente: ni colador, ni gasa, ni montón de tenedores, ni rollo de papel de aluminio. Y desea prepararse un desayuno o cena al vapor. En tal caso, necesitará una rejilla normal del horno. Simplemente colóquela sobre la cacerola con agua hirviendo y disponga los alimentos sobre ella.
Pero recuerde dos detalles:
- Los trozos de pescado o verduras deben ser de un tamaño que no se caigan a través de los barrotes de la rejilla.
- Para cubrir la cacerola, necesitará una tapa muy convexa, ya que su función principal es cubrir los alimentos como una cúpula, no aplastarlos.
Como ve, tanto en casa como durante unas vacaciones en la naturaleza, se puede hacer una vaporera en cuestión de minutos, sin gastar ni un céntimo. Todo lo que necesita es una cacerola y un poco de ingenio.



Adoro el pescado al vapor. Y la pechuga de pollo. Mi vaporera se rompió. Y una nueva buena cuesta bastante. Probé el método con el colador metálico. Me gustó mucho. Además, mi colador encajó perfectamente con la cacerola.