Para que el frío no lo tome por sorpresa: cómo preparar el calzado de invierno para su almacenamiento en verano
El almacenamiento del calzado de invierno debe abordarse con toda responsabilidad. La capa aislante es vulnerable a los insectos y absorbe bien los olores. Si no se prepara adecuadamente, en la próxima temporada estará en mal estado. Existen 5 reglas que deben cumplirse estrictamente.
Limpieza general
No basta con limpiar el calzado con un paño y colocarlo en el armario. Por delante hay 5-7 meses de calor y actividad intensa de insectos. Para que sus botas o zapatos favoritos no se estropeen durante este período, primero debe limpiarlos bien.

La suciedad en los zapatos y los rastros de sudor en el aislamiento son alimento para bacterias y hongos. Además, las manchas con olor atraen a los insectos.
Por lo tanto, antes de guardar su par favorito, debe limpiarlo meticulosamente:
- Es necesario lavar las botas por dentro. Para ello, use detergentes líquidos para lana. Se enjuagan bien y no obstruyen el material como los polvos y el jabón.
- Antes del procedimiento, debe retirar correctamente la plantilla. Se cambia por una nueva o se lava por separado.
- El detergente se diluye según las instrucciones. La temperatura de la solución jabonosa no debe superar los 30 grados.
- Luego, la solución se vierte en el calzado y se deja reposar durante 5 minutos.
- Se pasa un cepillo por el interior de las botas.
- Se enjuaga con agua limpia y se seca.
- Por fuera, los zapatos se limpian con cepillos suaves, y el ante y la nobuk, con espuma limpiadora especial.
El calzado de invierno, especialmente el de cuero y ante, no debe estar en contacto con el agua durante demasiado tiempo. Debe lavarse en 15-30 minutos.
Consejo. Si las botas están relativamente limpias por dentro, no es necesario lavarlas, sino aspirarlas y tratarlas con un spray antiséptico para calzado.
Tratamiento con productos protectores
En verano, el material del calzado puede secarse, volverse duro, áspero y agrietarse. El aislamiento natural suele ser atacado por las polillas.
Para que el calzado luzca fresco después del almacenamiento estacional, debe:
- Tratar la parte exterior con un producto de cuidado. El cuero natural y la piel sintética se frotan con crema para calzado. Para el ante y la nobuk, se usan productos en aerosol. El tratamiento previene la pérdida de humedad y el endurecimiento.
- Usar un producto antipolillas: bolitas especiales, saquitos o sprays. Los preparados modernos pueden ser inodoros. Por ejemplo, los aerosoles 'Anti polilla' o 'Armol Expert' apenas huelen y, sin embargo, repelen las polillas durante 5 meses. Se pueden tratar las cajas donde se guardará el calzado.
Consejo. Si el calzado ha perdido color, es momento de retocarlo. Puede recurrir a los servicios de un taller de reparación o comprar un bote de pintura para calzado y realizar el procedimiento usted mismo; los arañazos pequeños pueden cubrirse con un rotulador.
Secado completo
Después de una limpieza general, el calzado debe secarse bien, preferiblemente con un secador eléctrico. La suela también debe estar seca y limpia.
Antes del almacenamiento veraniego, el calzado se seca durante al menos 8 horas con un secador y otras 24 horas en una habitación ventilada. A menudo, la gente se apresura a guardar las botas de invierno. Ese error conlleva la aparición de un desagradable olor a humedad y moho.
Hay que tener en cuenta que lo último que se seca no es el aislamiento, sino la zona entre la suela y la plantilla. No se puede juzgar si las botas están secas por su aspecto o incluso al tacto. En el interior pueden quedar gotitas de humedad. Es mejor ser precavido y dejar que el calzado se seque un día adicional.
Consejo. Si planea guardar las botas de invierno en un lugar húmedo (lo cual no se recomienda), coloque dentro 2-3 sobres de gel de sílice.
Puede sustituir el gel de sílice por calcetines rellenos de sal gorda o arroz común.
Protección contra la deformación
La preparación adecuada del calzado de invierno para el almacenamiento incluye el uso de hormas o plantillas de relleno. Pueden ser de plástico o de poliestireno expandido. En realidad, el material no es muy importante. Si no dispone de hormas especiales, puede rellenar las botas con periódicos o papel de oficina. Lo importante es que no se almacenen aplastadas.
Se recomienda insertar refuerzos en las cañas de las botas:
Condiciones de almacenamiento
Si en invierno el principal enemigo del calzado almacenado es la humedad, en verano, por el contrario, hay que cuidarse del calor, el sol intenso y la sequedad excesiva del aire.
Guardamos el calzado de invierno:
- Elegimos un lugar. Se recomienda guardar el calzado de invierno en un armario, en un trastero, en una estantería de una vivienda, lejos de productos químicos domésticos. También sirven para almacenarlo el hueco de un sofá, el espacio debajo de la cama, los altillos, una terraza acondicionada o una logia. Es mejor no utilizar el sótano, el garaje ni el cobertizo para estos fines.
- Comprobamos la temperatura. Debe estar entre +8 y +20 grados.
- Humedad. Los artículos de cuero, ante y sus sucedáneos se conservan mejor con una humedad relativa del aire del 50%.
- Luz. Se recomienda almacenar en la oscuridad. La luz solar «envejece» el calzado. Se seca rápidamente, pierde color (se decolora).
- Caja. Debe tener orificios de ventilación y estar fabricada con un material resistente: cartón, plástico. Si se utilizan organizadores blandos, es importante que no se coloque nada sobre ellos.
Consejo. Después de comprar botas de invierno, no se apresure a tirar la caja. La mayoría del calzado se vende en cajas especiales con orificios de ventilación, hormas de espuma y bolsitas de gel de sílice. Todo esto será útil para un almacenamiento adecuado.
Preguntas y respuestas
¿Cómo no se debe almacenar el calzado de invierno?
En el balcón, la cocina, en lugares cálidos, húmedos, o amontonado. Las botas no deben estar comprimidas. Si tienen elementos decorativos, se deben colocar inserciones de espuma entre los pares para proteger contra rayones.
¿Por qué no se debe almacenar el calzado de invierno en una bolsa de plástico?
Es simple: en la bolsa, el calzado no se ventila y se 'asfixia'. Aparece un olor desagradable en el interior y los hongos se multiplican rápidamente.
La gente se queja de que el calzado moderno es de baja calidad y dura 1 o 2 temporadas. Sin embargo, muchos olvidan lo principal. Cualquier calzado de invierno, incluso el barato, necesita un cuidado adecuado. Para que no se deforme ni se reseque durante el verano, debe prepararlo correctamente: lavarlo bien por dentro y por fuera, cambiar las plantillas, teñirlo, impregnarlo con productos suavizantes e insertar las hormas. Si cumple estas 5 reglas, el frío no lo tomará por sorpresa: las botas esperarán su momento y conservarán su mejor aspecto.
















