¿Sabía cómo guardar correctamente los parches para ojos después de abrirlos?
Los parches se utilizan activamente en cosmetología para eliminar las ojeras, nutrir la piel y aliviar la sequedad y las arrugas. Para evitar problemas inesperados en la piel, es necesario guardar los parches para ojos de forma correcta.

Tipos de parches
Los productos para el cuidado de la piel alrededor de los ojos se clasifican según el material y la composición.
Según el material, existen dos tipos de parches cosméticos:
- De hidrogel: tienen una base de gel, contienen ácido hialurónico y agua. Estos productos están diseñados para reafirmar la piel; el efecto se nota después de varias aplicaciones.
- De tela: consisten en una base de tejido de algodón impregnada con soluciones medicinales. Alivian la hinchazón y las ojeras, pero no tensan la piel.
Según la composición, los parches pueden ser muy variados:
- Los de ácido hialurónico son necesarios para eliminar arrugas, tensar la piel y reducir las ojeras.
- Los parches con oro ayudan a prevenir el envejecimiento de la piel, hacen que las arrugas sean menos profundas y aumentan el nivel de colágeno dentro de las estructuras celulares.
- Los de colágeno se utilizan para restaurar rápidamente el tono y la turgencia de la piel, aunque la duración del efecto cosmético es baja.
- Los de silicona se pueden usar varias veces. Alisan la piel formando una película protectora.
Los parches coreanos de hidrogel se consideran los productos más populares y eficaces para el cuidado de la piel alrededor de los ojos. Son fáciles de usar: se colocan en la zona bajo los ojos, se dejan actuar durante 20 minutos, luego se retiran y se desechan. Después del procedimiento, se realiza un masaje suave.
¿Dónde y cómo guardarlos después de abrir el paquete?
Los parches se envasan de fábrica en paquetes individuales o en cajas contenedoras de plástico de 60 unidades o más. El líquido dentro de los envases evita que los parches se sequen. Se fabrican tanto productos desechables como reutilizables. Los desechables deben tirarse después de su uso.
Los parches reutilizables requieren un almacenamiento adecuado. Los productos se envasan en un contenedor de plástico. Después de abrirlo, se debe vigilar atentamente el estado del contenedor:
- Cerrarlo herméticamente con regularidad.
- Mantenerlo en un lugar seco.
- Colocarlo lejos de los rayos ultravioleta.
- Conservarlo a temperatura ambiente.
La vida útil de un paquete de parches abierto a una temperatura de +5 a +25 °C no supera los 60 días.
No coloque el contenedor cerca de aparatos que emitan calor: el suero destinado a la conservación de los parches se deteriora con el calentamiento regular. A altas temperaturas, las bacterias se reproducen rápidamente. Los parches en mal estado perjudican la salud.
Los parches reutilizables se guardan nuevamente en un estuche especial. Para su almacenamiento se utiliza un líquido limpiador. Se permite usar un mismo par de parches no más de 5 a 6 veces, después de lo cual se desechan.
¿Se puede guardar en el refrigerador?
Guardar en el refrigerador permite reducir la velocidad de reproducción de las bacterias. Pero no todos los parches requieren baja temperatura. Solo se colocan en el refrigerador aquellos productos cuyas instrucciones prevean su conservación en estado refrigerado.
En un lugar frío se deben mantener los parches que tienen efecto descongestionante. Al usar productos refrigerados, la hinchazón desaparece más rápido.
- Reutilizables
Los parches reutilizables se mantienen refrigerados, ya que el suero se deteriora rápidamente. Después de su uso, estos parches deben enjuagarse con agua y colocarse en un recipiente aparte con líquido limpiador.
- Desechables
Se recomienda mantener los productos desechables a temperatura ambiente. Se permite guardarlos en un lugar frío, pero esto no prolonga su vida útil.
Por lo tanto, los parches de hidrogel se pueden almacenar refrigerados o a temperatura ambiente. Es mejor mantener los productos reutilizables en contenedores individuales con líquido limpiador en el refrigerador. Los parches desechables no requieren refrigeración y se desechan después de su uso. Un almacenamiento adecuado permite prevenir enfermedades oculares, la aparición de erupciones cutáneas, sequedad y alergias en la piel.



