Cómo eliminar el hueco y el chirrido del laminado sin desmontar el suelo

El laminado es una de las soluciones más bonitas y prácticas para un dormitorio o salón. Es resistente al desgaste, compatible con la tecnología de suelo radiante y además es bastante cálido por sí mismo. Además, tiene un aspecto elegante y es fácil de mantener. Pero, ¿qué hacer si el revestimiento empieza a crujir o se separa por las juntas? Para eliminar la separación en el laminado sin desmontarlo, hay que averiguar el origen del problema. La mayoría de las veces es un error en el montaje.

el laminado se separa

Por qué se separa el laminado

Las causas son muchísimas, pero las más comunes son las siguientes:

  1. Error en la instalación, espacios demasiado grandes o pequeños entre el revestimiento y las paredes. Este problema se soluciona fácilmente y no requiere desmontar el suelo.
  2. Mantenimiento incorrecto: aire demasiado seco en la habitación o, por el contrario, una limpieza en húmedo demasiado frecuente, humedad constante en el suelo. En el primer caso, el material se seca, pero recupera fácilmente su forma. Si las tablas se han hinchado, lo más probable es que haya que reemplazarlas.
  3. Residuos de construcción que han caído en los cierres o bajo las tablas. En el primer caso, es bastante probable que no sea necesario volver a colocar el laminado, pero en el último, es inevitable.
  4. Error fundamental: instalación sobre una base irregular o sobre tablas de aglomerado. Estas últimas son demasiado blandas, empiezan a combarse y deforman el suelo.

instalación del laminado

Solucionamos los problemas

La mayoría de las dificultades se resuelven sin complicaciones.

Huecos incorrectos junto a las paredes

En ese caso, basta con colocar cuñas finas donde los espacios sean demasiado grandes y limar las tablas en los lugares donde la distancia a las paredes sea insuficiente. ¿Por qué es tan importante? Los espacios correctos son necesarios para que la carga se distribuya uniformemente por el revestimiento. Esto protege contra la sobrecarga y la deformación.

Humedad

Para restaurar las tablas resecas, basta con limpiarlas con un paño húmedo (¡no mojado!) y no secarlas completamente. Para evitar problemas en el futuro, conviene colocar un humidificador en la habitación o mover aquí el tendedero con ropa húmeda una o dos veces por semana.

agua en el suelo

Si la humedad ha deteriorado las tablas y estas se han deformado, una de las soluciones es desmontar el revestimiento, ponerlo bajo una prensa y dejarlo secar. Pero la prensa debe ser perfectamente plana y no se puede mover; en general, la probabilidad de éxito es baja.

La revista limpieza.decorexpro.com recomienda encarecidamente seguir las reglas de cuidado del laminado: limpieza en seco con aspiradora 1 o 2 veces por semana y limpieza en húmedo una vez cada 7 días. No deben quedar charcos en el suelo, por lo que se debe dar preferencia a paños de microfibra y productos que no requieran aclarado.

Residuos pequeños

El polvo acumulado y las pequeñas partículas de suciedad de las cerraduras se pueden eliminar con un cepillo turbo especial para aspiradora, un cepillo normal de cerdas largas y dureza media, o simplemente una brocha ancha para pintar o reparar.

Aspiradora

Sin embargo, si los residuos permanecen o han quedado debajo de las tablas, será necesario levantarlas; de lo contrario, los crujidos y chasquidos desagradables se repetirán constantemente.

Instalación sobre una base deficiente

Ante este problema, la única opción es retirar todo el laminado antes de que se rompa, realizar una solera de hormigón, dejar que fragüe y volver a montar el revestimiento del suelo.

Cómo desmontar y montar correctamente

La forma de desmontar el laminado sin dañarlo depende del tipo de cerraduras, es decir, del método de unión de las tablas del revestimiento entre sí.

Cierres estándar

La mayoría de las veces, el laminado se fija mediante un sistema de lengüeta y ranura: en el extremo posterior de la tabla hay una ranura en todo su ancho, y en el frontal está tallada una «lengüeta» también en todo su ancho. El perfil de la ranura puede ser recto o en forma de L, y lo mismo, pero en espejo, ocurre con la lengüeta. En los lados de las tablas, suele haber lengüeta y ranura de perfil recto.

Revestimiento de suelo

Esta estructura se monta en tiras, lo que facilita notablemente el desmontaje:

  1. Colocar un soporte en el lateral de la tira más exterior. Hay que levantar el borde con cuidado y no demasiado fuerte para no romper las cerraduras.
  2. Repitiendo lo mismo en toda la longitud de la tira, separarla del resto del revestimiento.
  3. Levantar con cuidado la tira liberada en el punto de unión de los extremos de las tablas.
  4. Tirar de la pieza más exterior hacia un lado para que la lengüeta salga de la ranura.
  5. Repetir con todas las tablas de la tira.
  6. Pasar a la siguiente fila.

La operación no requiere ni herramientas especiales ni habilidades particulares, pero el instalador necesita una precisión y paciencia extremas. Si se apresura o levanta la tira o tabla demasiado alto, la cerradura se romperá y el laminado no volverá a encajar.

Una tarea igualmente importante y delicada es volver a montar correctamente el revestimiento. Es evidente que la instalación debe comenzar desde la pared más alejada hacia la salida, aunque existen otros métodos, como el diagonal, donde las tiras se colocan desde una esquina.

Montaje del laminado

Las primeras tablas se unen por los extremos, formando una tira base. Luego, el siguiente elemento se conecta lateralmente con la tira base. Para que la lengüeta entre firmemente, la tabla se «golpea». No se debe golpear directamente la pieza, ya que podría dañarse. Se necesita una grapa-yunque. Con ella se presiona el lateral de la tabla, se aplican golpes suaves con un martillo, luego se desplaza el yunque y así sucesivamente a lo largo de toda la tabla, hasta que los elementos encajen.

El siguiente elemento se conecta con el extremo del anterior y con el lateral de la tira base.

Una correcta instalación y cuidado del laminado garantizan una vida útil muy larga. Las tablas modernas tienen un recubrimiento especial que repele el polvo y la humedad, y evita el desarrollo de hongos y microorganismos. Este suelo es cómodo, cálido y seguro. Si el laminado comienza a crujir, hay que eliminar la causa, no intentar enmascarar la grieta. En el peor de los casos, habrá que desmontar y volver a montar todo el suelo. Este procedimiento no es complicado, pero requiere cuidado y paciencia.

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