Cómo y con qué mover muebles pesados por el suelo sin dañarlo
Durante una reforma o reorganización, a menudo es necesario reubicar los muebles por su cuenta. Para mover muebles pesados sin dañarlos, el suelo o las paredes, es recomendable usar herramientas especiales. Si no es posible, también sirven medios caseros, desde un trozo de tela hasta piel de cerdo. La tarea principal es aumentar el deslizamiento.
Herramientas especiales
Los elevadores y carros, que poseen las empresas de mudanzas, son útiles porque son universales y aptos para cualquier mueble y cualquier superficie, ya sea parqué liso o moqueta de pelo largo.

Entre la maquinaria especial se incluye:
- Carro transportador — un dispositivo similar a un carro de dos ruedas, pero con gato y correas de seguridad. Se permite usar uno de estos carros, pero habrá que sujetar la parte superior del mueble, que se inclinará mucho. Es preferible colocar objetos voluminosos sobre dos o cuatro carros y transportarlos en posición vertical u horizontal.
- Transportador de correas — correas especiales resistentes y largas en forma de bucle. Se fijan en forma de cruz debajo de la base del mueble. Los extremos libres de los bucles se colocan los cargadores sobre el hombro, levantan el mueble y lo trasladan.
- Transportador doméstico — un pequeño gato o palanca y varias plataformas con ruedas, o con una base deslizante lisa. Es difícil manejarlo solo, a pesar de las promesas publicitarias. Una persona debe inclinar ligeramente el mueble, otra debe deslizar la 'pala' de la palanca o gato y aumentar el espacio para que un ayudante coloque las plataformas debajo de las esquinas o patas del mueble.
- Protectores deslizantes de plástico o fieltro para esquinas o patas. Por lo general, se fijan con cinta adhesiva de doble cara muy adherente, pero también se encuentran fijaciones con clavos o espigas. De cualquier forma, hay que inclinar o levantar el mueble, colocar la base y dejar caer el objeto; su propio peso hundirá el clavo en la pata o esquina.
Consejo
Los protectores de plástico son más adecuados para suelos de pelo o de pelo y bucle, los de fieltro para suelos lisos: parqué, laminado, linóleo, baldosas.
Productos caseros
En general, todas las herramientas caseras se dividen en dos grupos:
- bases;
- lubricantes.
Qué aplicar al suelo
Es evidente que aumentar las propiedades deslizantes de la moqueta, alfombra o tapete, especialmente los tejidos, es una tarea ingrata. Solo tiene sentido lubricar o mojar un suelo liso. El principio es dejar una huella deslizante y mover el mueble sobre ella.
Lubricante para el suelo:
- Agua o agua con jabón. Ventaja: el residuo después de arrastrar se elimina fácilmente y el piso queda más limpio. Desventaja: es necesario mojar mucho el piso, lo que es perjudicial para el parqué y el laminado, ya que habría que secarlos inmediatamente.
- Gel para lavar platos. Con él se prepara una solución o se vierte sin diluir. El inconveniente es que luego hay que lavar los pisos durante bastante tiempo, ya que el gel hace mucha espuma.
- Lubricante de silicona, incluido el WD-40. El inconveniente es que este lubricante se elimina incluso peor que el gel para platos. Además, el WD-40 contiene un disolvente, lo que supone un riesgo para cualquier suelo, excepto quizás para los de piedra o baldosa.
- Lubricante íntimo. Se limpia con bastante facilidad, pero hay que tener en cuenta que se necesitará más de un frasco, especialmente si se debe mover un armario ropero a la habitación contigua, y el aroma específico del perfume flotará en el ambiente durante bastante tiempo.
Bases caseras para esquinas y patas:
- Piel de cerdo. Por extraño que parezca, es el sustituto más popular de las bases de plástico. La revista limpieza.decorexpro.com advierte que la mancha grasienta deberá limpiarse a fondo y que los trocitos de grasa se meterán en las ranuras entre las piezas de parqué o laminado.
- Tapas de plástico. Es la segunda herramienta más popular, adecuada para muebles con patas. El plástico blando casi no daña los pisos, sino que se desgasta él mismo, pero aún así puede rayar la película protectora del parqué, el laminado o el linóleo.
- Carretilla de jardín o de dos ruedas similar. Se usa igual que una especial, pero no tiene gato ni correas lo suficientemente largas y resistentes para fijar el mueble a la plataforma. Habrá que esforzarse para subir el armario a dicha estructura y luego controlar cuidadosamente el equilibrio, de lo contrario el mueble podría caer sobre el operario.
- Papel de aluminio o papel de calco en varias capas. Un inconveniente importante es el grosor: los muebles muy pesados romperán estos materiales. Además, el papel de aluminio puede dejar microarañazos en el suelo.
- Bolsas de leche del revés. La herramienta es útil en muebles con patas, pero en los muebles con base plana es casi imposible fijar las bolsas. Además, son bastante finas y no sirven para muebles pesados.
- Alfombrilla de baño. El lado antideslizante se fija de forma bastante segura a la base del mueble, y la felpa se desliza bien sobre los pisos lisos. No se recomienda este método para arrastrar sobre alfombras, tapetes y revestimientos similares.
- Un trozo de linóleo o vaqueros viejos. Se colocan debajo de las esquinas o de la base del mueble y se tira del extremo libre. El método es malo porque el deslizamiento no mejora tanto como con otros enfoques y hay un alto riesgo de lesionarse la espalda. Además, existe la posibilidad de tirar demasiado hacia arriba y volcar el armario o la cómoda.
- Un trozo de tablero duro. Uno de sus lados es áspero y el otro es brillante. Si se le colocan correas en un borde, mover muebles sobre este soporte será cómodo y bastante seguro; sin embargo, se recomienda humedecer previamente el suelo con agua y jabón.
- Rodillos de madera. Este método del antiguo Egipto consiste en mover los rodillos y hacer rodar los muebles sobre ellos. Es un método laborioso, inseguro, no apto para muebles con patas, y probablemente todo el arsenal de rodillos llegará a su fin: se rayarán irreparablemente.
Para mover muebles pesados, es mejor desmontarlos y transportarlos por partes. Si esto no es posible, considere llamar a los mudanceros. Si tiene un par de ayudantes fuertes, intente arrastrar los objetos voluminosos por su cuenta. Un suelo resbaladizo y los soportes facilitarán la tarea. No mueva objetos pesados solo: es peligroso tanto para usted como para los muebles y el entorno. Tenga cuidado y la suerte estará de su lado.


