¿Cómo remojar el hígado antes de cocinarlo y por qué es necesario?
El hígado es un alimento especial que no todo el mundo sabe cocinar. El secreto principal de un plato sabroso reside en remojar previamente el hígado de res en leche. Esta sencilla manipulación mejora las cualidades gustativas del víscera: elimina el amargor, aporta jugosidad y ternura. Y si no tiene leche a mano, cualquier otro producto lácteo o fermentado servirá, o incluso agua con especias y sal. Le invitamos a conocer todos los detalles del remojo y la preparación de un delicioso hígado.

¿Por qué remojar el hígado?
La necesidad de que el hígado tenga una consistencia tierna es la razón principal por la que se mantiene en leche antes de cocinarlo. Se cree que el remojo también elimina el amargor y el mal olor. El procedimiento es especialmente recomendable si el producto se compró a un vendedor desconocido y su calidad es dudosa.
¿Qué tipos de hígado se remojan y por qué?
- De cerdo. Es la más grasosa y tiene un olor pronunciado, después de cocida ligeramente amarga. Para mejorar el sabor y el aroma, se corta en trozos porcionados y se remoja en leche o agua con especias y sal. Algunos cocineros, antes de freír los trozos, los espolvorean con canela. Esto le da al plato un aroma inigualable.
- De res. Frito sin remojo queda seco y también suele tener mal olor. El hígado de res debe remojarse obligatoriamente. Normalmente se usa leche tibia con especias. Antes de cocinar, se deja escurrir el producto.
- El hígado de pollo, ganso y pavo no se remoja. Sin ello ya quedan suficientemente tiernos.
Hay que tener en cuenta que no es necesario remojar el hígado para todas las recetas. Normalmente solo se mantiene en leche antes de freírlo. Al guisar y hervir, la humedad se acumula durante la cocción y la víscera queda tierna de por sí. Al freír, en cambio, el hígado se seca y se vuelve duro.
¿Cómo remojar el hígado correctamente?
Es bastante sencillo. Para remojar el hígado correctamente, siga estos pasos:
- Si la víscera está congelada, déjela descongelar.
- Lave bien el hígado, retire la membrana y los conductos biliares.
- Corte en porciones (opcional).
- Cubra el hígado con leche de modo que quede completamente sumergido.
- Espere el tiempo necesario.
- Escurra el hígado en un colador y deje que se escurra.
- Proceda a cocinar.
Para que el plato de hígado quede jugoso y sabroso, se deben eliminar cuidadosamente todas las venas y retirar la membrana. Los cocineros experimentados utilizan un truco: la membrana se despegará más fácil y rápidamente si se escalda el trozo de hígado con agua hirviendo o se mantiene en agua caliente durante 20-30 segundos.
Tiempo de remojo
La duración del remojo depende del tamaño del hígado y de si tiene o no olor. ¿Cuánto tiempo, en promedio, debe mantenerlo en leche?
- Entero: de 3 a 4 horas.
- Cortado: de 30 a 40 minutos.
Por comodidad, muchas cocineras dejan el hígado en leche durante la noche para cocinarlo rápidamente por la mañana. Puede mantenerlo en el adobo durante mucho tiempo, hasta 8 horas. Se considera que cuanto más tiempo permanezca en el líquido, mejor se impregnará y quedará más tierno. Naturalmente, solo puede dejar el víscera remojada durante un período tan prolongado en el refrigerador.
Receta de hígado frito
El hígado frito con cebolla queda jugoso incluso sin remojo. La cebolla elimina el olor desagradable y mejora el sabor.
El plato se prepara así:
- Se lava el hígado con agua corriente, se retira la membrana, se corta en porciones.
- Para 500 gramos de víscera, se toman 2 cebollas, se cortan finamente y se fríen a fuego medio.
- Luego, se retira temporalmente el sofrito y en la misma sartén, a fuego fuerte, se fríen durante 5 minutos los trozos de hígado rebozados en especias, sal y harina.
- Pasado ese tiempo, se añade la cebolla y se reduce el fuego. El plato se cocina durante 5 minutos con la tapa cerrada.
¿En qué más se puede remojar, además de la leche?
A menudo sucede que hay que preparar hígado frito en el momento, y, como de costumbre, no hay leche a mano. Afortunadamente, existen muchas opciones para sustituirla.
¿En qué se puede remojar el hígado, además de la leche?
- La leche agria, el kéfir y el suero de leche le darán al hígado un ligero toque ácido.
- El remojo en ryazhenka (leche horneada fermentada) aportará un sutil matiz a leche horneada y cremosidad.
- El hígado se marinará y se volverá más tierno si se remoja en agua con cebolla picada y sal.
- El agua corriente también puede eliminar el amargor. Se le añaden inmediatamente sal y especias: romero, tomillo, albahaca, mejorana, pimienta, nuez moscada, menta (a elección o una mezcla).
Cuando el tiempo es justo, se puede usar un método en seco para ablandar el hígado de res y de cerdo. Hay que cortarlo en trozos, lavarlo, espolvorearlo ligeramente con bicarbonato de sodio y dejarlo reposar 5 minutos. Antes de cocinar, solo queda enjuagar bien la víscera.
El hígado remojado en leche se puede freír, hervir, hornear, estofar, y con él hacer patés, pastel de hígado, croquetas. La víscera forma parte de muchos platos exquisitos. ¡No tenga miedo de experimentar con él! El remojo en diferentes adobos le permitirá sorprender cada vez a su familia e invitados con nuevos matices picantes. ¡Combine el hígado con verduras, champiñones, hierbas, huevos, peras y disfrute de un sabor inolvidable!




¡Tonterías! Yo frío el de res sin ningún remojo y queda tierno y jugoso; el de pollo y de cerdo no los comemos, así que no escribiré sobre ello. Lo del amargor también es un disparate: el hígado amarga si al extraerlo se dañó la vesícula biliar, pero eso es cuestión de suerte, aunque la bilis suele "quemar" el hígado y eso se nota.
La carne de cerdo suele ser amarga. Es para gustos exigentes. La de res simplemente mejora su sabor con la leche.
Estoy de acuerdo al 100%….
Hace tiempo que la remojo en leche, ¡pero! No tiro la leche.
¿Y usted qué bebe?
Antes de freír, reboce los trozos no en harina, sino en ¡ALMIDÓN!. La costra del almidón sellará todos los jugos, impidiendo que se escapen y se quemen en la sartén. Queda mucho más sabroso que con harina.
No sea tan sabiondo. El hígado basta con remojarlo en agua con sal….
Buenos días. Soy chef profesional desde 1982. ¡Nunca! he remojado el hígado en nada. Si el hígado es fresco, o, más a menudo, en la restauración, congelado y correctamente descongelado, no tiene ningún olor particular, excepto el olor del hígado fresco, y de amargor ni se habla. Tiene un sabor agradable, acorde al sabor del hígado frito, con ligeras notas dulces.
¿Ha visto en internet? Allí === Un horror))) A quien le ha sido dado, le es ===¡¡¡DADO!!! y quien LO ELABOOOOOOORA…. ¡¡UNA HORA Y MEDIA!! No se extrañe luego de que se esté chupando las suelas de los zapatos))))))
Estoy de acuerdo con usted, Yaroslav. El remojo no afecta el sabor. Aunque para gustos se hicieron los colores…
Estoy de acuerdo con los comentarios anteriores. Si el hígado tiene un olor desagradable, hay que dárselo a los perros. El de calidad no necesita remojo.
Limpiar el hígado, cortarlo en trozos de 50-60 g, rebozarlos en harina y freírlos en una sartén bien caliente hasta que estén dorados, ponerlos con mucha cebolla picada en una cacerola y hornearlos durante 30-40 minutos. Y ya está.
¡Excelente artículo! Todos los trucos que aquí se describen los he ido recopilando yo también poco a poco en internet y los uso con éxito. Porque yo no podía hacer buenas migas con el hígado, aunque ya paso de los 50. Nunca me quedaba tierno y jugoso. Pero un día me dio pena la leche (mi gato no la bebe después del hígado). Así que busqué una receta con bicarbonato. Solo que yo lo disuelvo en agua y en esa mezcla remojo los trozos de hígado durante 2-3 horas. Después los lavo bien. Solo que la membrana no siempre consigo quitarla, el hígado se me escapa y salta por toda la cocina, así que lo de escaldarlo lo tendré en cuenta. Después del bicarbonato, los trozos de hígado, ya sean rebozados en harina, en huevo o guisados con patatas, ¡quedan muy tiernos! Y sobre el almidón también lo he oído y alguna vez probaré a freírlos en él.
Compré hígado de res en el mercado, lo remojé en leche unas 3 horas, luego lo freí con zanahoria y cebolla, y al final quedó amargo.
Hígado troceado con sal, pimienta y patatas. Y nada de cocción, si confía en la calidad del producto.
Muchas gracias a todos
Es muy cómodo cortar el hígado en trozos pequeños y luego remojarlo. Requiere mucho menos tiempo. Gracias