¿Se puede congelar la acedera en el congelador para el invierno?
Lo mejor que podemos hacer por nuestro organismo en la época fría es deleitarlo con un plato caliente con verduras frescas, como el borscht verde con acedera. Pero, ¿cómo se puede conservar la acedera?, preguntará usted. ¡Más fácil imposible! La preparación de la acedera para el invierno no es tan complicada como parece. Hemos preparado para usted tres métodos probados para conservar este ingrediente verde.

Acedera: ¿qué es?
Seguro que cada uno de los lectores ha visto la acedera muchas veces. Resulta que esta planta sin pretensiones puede crecer en cualquier lugar: tanto en el huerto como en la calle, al borde del camino. Exteriormente, no tiene nada de especial y se parece al llantén. La única diferencia es que las hojas de la acedera son finas, lisas y de forma alargada. Bueno, la característica principal es que se puede consumir como alimento –y su sabor es moderadamente ácido– y así mantener su organismo en forma. ¡Usted puede tanto salar la acedera como prepararla cruda; su sistema inmunológico se lo agradecerá!
Por cierto, en la Rusia antigua, la acedera no comenzó a consumirse como alimento hasta el siglo XVIII, a pesar de que la gente la tenía literalmente bajo las narices, o más bien, bajo los pies. Durante mucho tiempo no fue reconocida como una planta independiente. Mientras tanto, en Francia, la acedera se usaba ampliamente como base para cualquier receta popular. Probablemente, gracias a la cocina francesa, muy popular en Rusia durante la Ilustración, la acedera se convirtió en un nuevo descubrimiento culinario en tierras rusas.
¿Cómo conservar la acedera para el invierno?
Gracias a su sabor, la planta se usa a menudo en platos calientes y ensaladas. La receta más popular es la sopa de col o sopa con acedera, un plato muy sabroso y, lo más importante, saludable. Para disfrutar de esta sopa durante todo el año, los artesanos populares han inventado algunos métodos. De ellos hablaremos.
Pero antes de preparar el producto para la conservación, es necesario hacer lo siguiente:
- lave bien las hojas, y mejor aún si las escalda con agua hirviendo;
- corte los tallos;
- seleccione las hojas y deseche aquellas que no sean aptas para el consumo (podridas, rotas, marchitas). Pueden contener agentes nocivos que podrían transmitirse a otras plantas.
Método 1: salazón
Este es el método más antiguo y probado para mantener los alimentos frescos. La salazón como técnica especial de almacenamiento tiene dos características distintivas.
- Es una receta rápida que no le llevará mucho tiempo.
- Los platos con el producto final no necesitarán sal, ya que la acedera absorberá la sal durante el almacenamiento.
Entonces, para salar la acedera para el invierno, necesitará:
- un frasco vacío y limpio;
- hojas lavadas;
- sal.
Para empezar, corte la acedera como prefiera: puede ser en tiras finas o trozos pequeños. Coloque un poco de acedera en el frasco para cubrir el fondo. Luego, espolvoree generosamente esta capa con sal. Encima, coloque una nueva capa y vuelva a espolvorear con sal. Llene todo el recipiente de esta manera, alternando acedera y sal.
Algunas recomendaciones útiles sobre la salazón.
- El grosor de las capas depende de lo salado que desee que quede el producto final. Cuanto más fina sea la capa, más salada resultará la conserva de invierno.
- El frasco debe guardarse en el refrigerador.
- Cuanto más fino corte la planta antes de la salazón, más jugo soltará.
¡Eso es todo! La conserva ya preparada se puede añadir a sopas, ensaladas o consumir directamente. ¡Buen provecho!
Método 2: congelación
Una receta universal para conservar el producto es congelarlo por un tiempo. El frío impide la proliferación de bacterias, evita la descomposición de las sustancias y preserva las vitaminas. Entonces, ¿cómo congelar la acedera para el invierno?
La preparación fría de la acedera se realiza mediante una receta aún más fácil que la salazón: solo hay que cortar las hojas de la planta, colocarlas en bolsas y dejarlas en el congelador. Esta receta permite conservar al máximo los nutrientes en las hojas, lo cual es importante para mantener el sistema inmunológico del cuerpo durante el período otoño-invierno-primavera.
¿Qué debe saber antes de congelar la acedera?
- Recuerde que este tipo de conservación es de un solo uso, es decir, una vez descongelado, el producto debe consumirse inmediatamente.
- La recongelación no tiene sentido, ya que la planta pierde por completo sus beneficios y, al hacerlo, solo acumula toxinas.
- Antes de congelar la acedera, no olvide revisar las hojas y desechar las que estén podridas o no aptas para el consumo.
Método 3: conservación
La conservación es el método más innovador para preparar la acedera para el invierno. La conservación fue presentada oficialmente en el siglo XVIII por el científico francés Appert, quien decidió participar en un concurso para encontrar la mejor manera de mantener los productos frescos y lo ganó con su ingenioso invento. Los jueces quedaron especialmente impresionados por los plazos de conservación: las verduras y frutas con las que se realizó el experimento no se echaron a perder en absoluto durante más de ocho meses.
¿Qué hizo Appert? Inventó la conservación (de la palabra 'conserver' – conservar), cuya receta consistía en los siguientes pasos.
- El producto se colocaba en una lata de hojalata, de la que se extraía el aire a través de un pequeño orificio.
- La lata se hervía en agua caliente, cuya temperatura superaba el punto de ebullición. Esto se hacía para destruir los microorganismos dañinos.
- La lata se enfriaba y se dejaba para su almacenamiento.
La receta se extendió muy rápidamente por todo el mundo, y ahora nos resulta difícil imaginar que enroscar frascos cada verano no es una antigua tradición rusa, sino simplemente el invento de un cocinero europeo.
Así que, para conservar la acedera para el invierno, necesitaremos hojas, sal, agua hirviendo y frascos.
- Primero es necesario esterilizar los frascos, es decir, eliminar las bacterias invisibles a simple vista. Haga lo mismo con las hojas: puede escaldarlas con agua hirviendo.
- Corte las hojas en tiras y compáctelas en el frasco.
- Cuando el frasco esté lleno hasta arriba, coloque encima media cucharadita de sal (cálculo para 1 litro).
- Vierta agua hirviendo en el frasco y cierre la tapa.
- Antes de congelar la acedera en el frasco, debe enfriarlo. Hasta que se enfríe por completo, el frasco debe permanecer a temperatura ambiente en posición invertida.



