4 formas de congelar albahaca para el invierno: conservamos el sabor y los beneficios
¡Hierbas frescas durante todo el año es posible! Pruebe a congelar albahaca para el invierno: este aromático complemento alimenticio alegrará su menú invernal. Le ofrecemos 4 recetas para todas las ocasiones.
Método 1: hojas enteras
La albahaca del mercado o de su propio huerto puede conservarse congelada hasta un año, justo hasta la nueva cosecha.

Cómo congelar hojas enteras:
- Las hojas recién recolectadas deben lavarse cuidadosamente. Muchas amas de casa recomiendan remojar la albahaca por un tiempo breve para que el agua elimine la mayor parte de la suciedad. Con una hora de «baño» es suficiente. La revista limpieza.decorexpro.com recomienda cambiar el agua de lavado 2 o 3 veces.
- Ahora hay que secar las ramitas. Colóquelas en una bandeja en una capa uniforme, volteándolas de vez en cuando. No se recomienda secarlas a altas temperaturas, de lo contrario la albahaca se volverá quebradiza y solo será adecuada para secarla posteriormente como condimento.
- La albahaca seca a veces se ve un poco marchita, pero no es grave. Simplemente colóquela en bolsas y átelas bien.
- Es mejor congelar las hojas frágiles de albahaca en recipientes, colocándolas sin apretar. Así no se romperán y se verán bonitas en la ensalada.
- Si prefiere bolsas, use dos capas para que el aroma intenso de las hierbas no afecte a otros productos en el congelador. Esta medida también protegerá a la propia albahaca de la penetración de olores extraños.
- Esté preparado para que, durante el almacenamiento, las hierbas se oscurezcan un poco. Pero si ha hecho todo correctamente, seguirán siendo igual de aromáticas y saludables.
Consejo
¡Los tallos de la albahaca no deben estar leñosos! Utilice solo los tiernos y herbáceos, o prescinda de estas partes por completo. Corte las hojas de la rama principal con tijeras. Por cierto, también es más cómodo picar las hojas con tijeras.
Método 2: albahaca picada
Si no quiere dedicar mucho tiempo a cocinar, prepare el condimento verde con antelación: simplemente corte las hojas de albahaca antes de guardarlas en el congelador.
- Prepare las hierbas como en el primer método. Asegúrese de que la albahaca esté completamente seca.
- Corte las hojas de la forma que le resulte más cómoda, pero sin picarlas demasiado.
- Distribuya en bolsitas pequeñas, átelas lo más apretado posible para que quede la menor cantidad de aire.
Consejo
Un día después de meter la albahaca en el congelador, saque la bolsa, agítela ligeramente y vuelva a colocarla en su lugar. Así las hierbas no se apelmazarán.
Método 3: con aceite de oliva
Algunas amas de casa se quejan de que la albahaca congelada entera pierde su forma y se vuelve antiestética. Hay una solución sencilla: preparar un puré con un toque de aceite. De los aceites vegetales, los más populares son el de oliva, el de girasol y el de maíz. Intente no utilizar aceites sensibles a las bajas temperaturas.
El puré de albahaca con aceite es ideal para aliñar ensaladas, como condimento aromático en sopas, para saltear, para puré de patatas, platos de carne y pescado, e incluso para marinadas.
Cómo prepararlo, receta:
- Lave las hojas y séquelas con un paño de gofre o con una centrifugadora manual.
- Tritúrelas con una batidora hasta obtener una pasta.
- Por cada vaso de hojas, añada aproximadamente 1 cucharada de aceite vegetal.
- Vuelva a hacer puré la mezcla durante unos segundos, o simplemente remuévala con una cuchara.
- Distribúyala en moldes individuales para hielo o para repostería.
- Guárdela envolviéndola en dos bolsas.
Consejo
Utilice moldes de silicona, ya que son los más cómodos para extraer las porciones de hierbas. De los moldes metálicos y de plástico, tendrá que despegar la congelación con un cuchillo.
Un pequeño truco: para no tener que sacar el molde con la preparación cada vez, pasadas 24 horas de haberla metido en el congelador, extraiga la albahaca, separe las porciones y empaquételas en bolsitas individuales.
Método 4: con mantequilla
También se puede usar mantequilla como aliño. Elija un producto con grasas animales, ya que las margarinas y las mezclas con aceites vegetales no se derriten bien y afectan al sabor de los alimentos. Por cierto, el aliño de albahaca se puede salar.
Receta:
- Derrita la mantequilla a fuego lento, sin que llegue a hervir.
- Lave, seque y triture las hojas de albahaca del modo que prefiera.
- Mezcle con la mantequilla y distribuya en cubiteras para hielo o recipientes pequeños de plástico.
Se pueden preparar aderezos tanto con albahaca morada como con albahaca verde. Ambas son muy aromáticas y ricas en vitaminas.
Para terminar
Estos eran los cuatro métodos más sencillos para conservar la sabrosa albahaca, pero las ideas de las amas de casa no se limitan a ellos. Algunas congelan las hojas trituradas en agua para obtener cubitos de hielo. En otra receta, se usa caldo de carne en lugar de agua. También es popular el método con escaldado previo. Para ello, se limpia la albahaca y se rocía ligeramente con agua hirviendo.
Descongelar la albahaca es tan sencillo como las recetas de congelación. Si cocina en la hornilla, simplemente añada el cubito de hierbas al plato. Para aliñar una ensalada con hojas enteras, tampoco se necesita una descongelación prolongada.
Recuerde que cuanto más tiempo se conserve la albahaca, menos vitaminas conserva. Intente consumir las preparaciones antes de la primavera, pues pronto aparecerá la nueva cosecha de hierbas tempranas.




