Cómo pelar huevos en unos segundos: 3 formas y media muy efectivas

Cuando era niña, a los 4 años, mi vida despreocupada dio un vuelco: mi abuela decidió que ya era hora de convertirme en una buena ama de casa. Con el pretexto de «eres una niña», comenzaron a enseñarme los secretos de la cocina. ¡Oh, cómo odiaba pelar huevos! La cáscara se desprendía en trocitos microscópicos, clavándose con sus bordes afilados en mis deditos… Al ver mi sufrimiento, mi abuelo sonrió y me mostró cómo hacerlo mucho más rápido y sencillo.

Pelar un huevo

Para que los huevos se pelen bien, hay dos trucos principales:

  1. Antes de cocerlos, añadir al agua una cucharadita de bicarbonato o una cucharada de sal.
  2. Cuando los huevos estén cocidos, sáquelos del agua hirviendo y colóquelos durante un par de minutos en agua fría.

Método 1: ¡soplar!

La opción más espectacular y divertida: fue la que me enseñó mi abuelo en primer lugar.

  1. Enfríe ligeramente el huevo cocido, golpéelo por todos lados y ruédelo sobre la mesa; debe quedar cubierto de una red de grietas.
  2. En la parte del «pico», retire la cáscara hasta dejar una «calva» de aproximadamente un centímetro de diámetro.
  3. En la parte de la «base», retire un poco más de cáscara, hasta un diámetro de 2 a 2,5 cm.
  4. Sujete el huevo suavemente en el puño y sople con fuerza desde el lado del «pico», presionando los labios contra la cáscara. ¡Voilà! El huevo cocido sale disparado de su «camisa».

Por supuesto, este método sirve para divertir a los niños, pero pocos querrán usarlo a diario. Por eso, le presentamos el método 1.5: simplemente golpee y haga rodar el huevo para que sea más fácil de pelar.

Método 2: ¡agitar!

La clave es lograr que el agua se filtre a través de las grietas de la cáscara; así, todo lo que sobra se separará fácilmente de la superficie de la clara.

Se puede actuar de varias maneras:

  • Después de la cocción, vierta el agua caliente, añada 1 cm de agua fría en el fondo y agite la cacerola con movimientos circulares para que los huevos se golpeen entre sí. Se formarán grietas en la cáscara por donde penetrará el agua.
  • Coloque el huevo en un vaso ancho de paredes gruesas y añada un poco de agua. Tapando el vaso con la mano, agítelo enérgicamente sobre el fregadero. Tras estas sencillas maniobras, la cáscara rota se desprenderá fácilmente, como una piel.

Si necesita pelar muchos huevos rápidamente, en lugar de un vaso puede usar un tarro de dos litros con tapa de rosca.

Pero no se exceda: si agita el recipiente con demasiada fuerza y durante mucho tiempo, ¡podría desmenuzarse no solo la cáscara, sino también todo el contenido!

Método 3: ¡perforar!

Esta opción es para quienes van a cocer huevos caseros muy frescos y saben que se pelan mal si no han reposado varios días.

  1. Tome chinchetas de punta larga (las que tienen una esquina doblada y afilada no sirven). Con mucho cuidado, perfore con ellas la cáscara que cubre la cámara de aire: es la zona del lado de la «base».
  2. Ponemos los huevos a hervir como de costumbre. No olvide añadir bicarbonato o sal al agua.
  3. Al sumergir los huevos cocidos en agua fría durante un minuto, pelamos cada uno de ellos. La cáscara se desprenderá con facilidad, ya que durante la cocción, la humedad habrá entrado a través del agujero hecho con un botón.

Tras revisar todos los métodos, la conclusión es evidente: no existen los milagros, por lo que debemos pensar en pelar fácilmente los huevos de gallina antes de cocerlos. Es importante conseguir que se acumule un poco de humedad entre la membrana subcáscara y la clara; así se podrá retirar la cáscara en cuestión de segundos.

Dejar un comentario
  1. Serguéi

    no me complico en absoluto…

Limpieza

Manchas

Almacenaje